Semblanza de Larache V
Estoy segura de que muchos de vosotros aún recordareis el Teatro España, ese amplio local “decorado” con hileras de butacas de madera, del tiempo de “Mari Castaña”. Eran tan duras como una piedra aunque suficientemente amplias como, para poder acomodar a las personas obesas. El precio de las entradas era asequible para las personas de clase media, pero, los muchachos de pocos recursos, los moritos y los soldados rasos preferían ver la película desde “general”, más barato. Aquel espacio se encontraba cerca del techo, rodeado de los asientos de “platea” situados a ambos lados de “general”. Por el hecho de ser un teatro, la parte alta dominaba mucho mejor el escenario. Debajo de “platea” se encontraba otra hilera de espacios separados entre sí, con excelentes asientos para los ocupantes. Esta área, tenía un costo, ligeramente superior al de las butacas. Cuando se apagaban las luces y comenzaba el rodaje de la película de inmediato, desde “general”, llovían toda suerte de cáscaras de pipas, conchas de cacahuete y…, peor aún, sendos escupitajos lanzados acertadamente, por algunos tipos malintencionados. Las películas que nos ponían a las 11 de la mañana, en Domingo, eran de vaqueros, la mayoría de ellas eran cintas, de los años veintitantos. Estaban terriblemente desgastadas, por lo cual se cortaban a cada rato. Tan pronto ocurría esto, el público de “general”, demostraba su disgusto atronando la sala con sus ensordecedores pitidos. Batían los bancos de madera, pateaban el suelo e insultaban a los operarios, adjudicándoles la culpa. ¡Pobres! No la tenían.
Para las personas mayores se pasaban películas apropiadas. Todas eran españolas, argentinas y mejicanas. De flamenco, cómicas, “ché”, “manitos”, etc. Como es natural eran habladas en español. Las pasaban, en dos sesiones, la una a las 7 y la otra, a las 9 de la noche. Para mi, una cría con apenas, 8, 9 y l0 años durante la Guerra Civil tan solo las vaqueras fueron mis preferidas. Me fascinaban Tom Mix, Ken Maynard y “el chato bandido”. Si las pasaban diez veces, pues otras diez veces las veía. Me encantaba escuchar a Ken Maynard decir “waryuwan” (what do you want) y “hansup” (hands up). Parece mentira, pero sigo recordándolo como si fuera hoy. Durante la época invernal, un personaje popular, Totó, era comerciante ambulante. Se acomodaba frente al Teatro y en un fogón inventado por él, se dedicaba a asar castañas. ¡Qué delicia! Comprábamos uno o dos cartuchos de papel llenos de tal ricura. Así, bien calientitos nos los metíamos en los bolsillos. Así era como nos calentábamos durante la sesión. Por entonces no conocíamos la calefacción central, ni el aire acondicionado. Aún vivíamos en tiempos “de zemán”. Durante la “República” los habitantes de Larache, disfrutaban asistiendo a obras de teatro, zarzuelas, operetas y numerosos espectáculos en vivo. Todo esto se presentaba en el Teatro España, antes de que lo convirtieran en Cine. Al comienzo de la Guerra Civil Española, ya no fue posible seguir así. Solamente a partir de 1942 o 1943 Larache comenzó a disfrutar de espectáculos “en vivo”. Para aquella fecha ya se había creado “Los amigos de la música”. Si mal no recuerdo, este salón, se encontraba en el colegio “Grupo España”. Ahí nos deleitábamos escuchando a cantantes famosos, hombres y mujeres. Invitaban también a toda suerte de coros y ejecutantes de instrumentos musicales, así como a célebres declamadores. Esto fue para nosotros, los jóvenes, una tabla de salvación. Disfrutamos viendo y escuchando numerosos actos culturales que hasta entonces, no habíamos conocido. ¡Mi Larache querida de aquellos años inolvidables…!
Ya está bien por hoy. Creo que pronto, habrá más. Espero que no os canse esta especie de letanía. Si es así, solo tienen que decírmelo… ¡Les juro que no me va a molestar! Me conozco muy bien y sé que soy obsesa. Si atrapo un tema…¡No lo suelto! Deseo a todos (sin excepción de credos), una muy Feliz Navidad y próspero año 2008. Mucha salud y alegrías con sus seres queridos
Sara Fereres de Moryoussef. Caracas 21 Diciembre 2007.
Sara Fereres de Moryoussef. Caracas Diciembre. 2007.
Fuente: Raque Fhima
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SARA FERERES DE MORYOUSSEF escribió el delicioso libro «Larache, crónica nostálgica». También es una autora de relatos y cuentos desde los que da una visión muy curiosa de Larache, su forma de describirla, de rememorarla, de recordarla…
Especialmente porque utiliza el jaquetía o haketía como lengua vehicular, y eso le da un valor especial a estos relatos, pues a su memoria privilegiada, que le hace reproducir hechos y escenas de hace tantos años, une el recuperar ese habla tan característica de los hebreos de Larache y de Tánger.
En fin, son una especia de relicario que hemos de preservar como otro de los patrimonios culturales de Larache.
eSefarad Noticias del Mundo Sefaradi
Muy interesantes estos testimonios, los he vinculado como favoritos para seguir la lectura de los próximos. Muchísimas gracias.
Compro pólizas de Marruecos español, sueltos o sobre documentos.
Busco imágenes de estos documentos (certificados, carnés, pagarés, cédulas, licencias, contratos, facturas, instancias…) y testimonios sobre su uso para un estudio que estoy preparando