Los judíos sefarditas en la historia de Cabo Rojo y pueblos aledaños: Los Bravo Pardo – Dr. Luis A. Ramírez Padilla

Para 1846 la familia judía sefardita Bravo Pardo se encontraba residiendo en Saint Thomas. Habían llegado allí tres años antes, o sea, en 1843. Salomón Bravo Namias, su hijo Luis y su esposa Sara Cecilia Pardo Abendana eran naturales de Altona (Hamburg) y Ámsterdam respectivamente. Altona era un enclave judío safardita bajo control danés hasta 1864 cuando pasa a Alemania. Igualmente, Ámsterdam era un centro importante de sefarditas. Sus otros hijos nacen en Saint Thomas (colonia danesa) y Aruba (territorio holandés). Los padres y dos de sus hijos se denominan israelitas (judíos) y un hijo nacido en Aruba aparece como católico. En la casa también residía un natural de Curazao (territorio holandés).

Los Bravo Pardo se trasladan a la ciudad de Mayagüez en 1851. Luis contaba con 15 años. Allí ya existía una naciente colonia sefardita con familias como los traficantes esclavistas Méndez Monsanto, los Pardo, así como las familias Hurrard, Hoheb, DaCosta, Senior, entre otros. Algunos tenían propiedades en Cabo Rojo como los DaCosta, Monsanto, Senior y Antonio Pardo, pariente de los Bravo Pardo. Antonio Pardo y Enrique DaCosta eran propietarios de grandes extensiones de tierra en los Llanos trabajadas por esclavizados.

El patriarca Salomón era tenedor de libros con licencia en Saint Thomas para 1843. Oficio que le enseñaría a su hijo Luis Bravo Pardo y este a su vez a sus hijos, entre estos Arturo Bravo González. Hacia finales del siglo 19 y principios del 20 Arturo se hace socio de la familia Colberg (naturales de Dinamarca y Curazao) en el negocio salinero. Poco después funge como dueño de las salinas de Cabo Rojo y Guánica. Otros judíos sefarditas habían tratado de apoderase de este negocio desde mitad del siglo 19. Para 1851 el judío sefardita Manuel Senior, radicado en Aguadilla, junto a Pedro Arana y otros comerciantes de San Juan, trataron de apoderarse de las salinas de Cabo Rojo sin éxito alguno, al descubrirse el fraude envuelto durante la subasta.

Los Senior
Manuel Senior era descendiente de una de las familias sefarditas más prominentes de Curazao y trazaba su linaje a magnates mercaderes sefarditas de Ámsterdam en Holanda. Entre otros negocios, los Senior se dedicaron a la trata de personas esclavizadas y al contrabando entre Curazao y El Coro, Venezuela. Su negocio, Manuel Senior y Co., estaba localizado en Aguadilla y mantenía relaciones comerciales con otros negocios en Mayagüez y Cabo Rojo. En 1853 le nace un hijo de nombre Jacobo Manuel Senior Henríquez en Cabo Rojo. Siguiendo la tradición sefardita Jacobo contrae matrimonio con las sefarditas Esther Jacob De Castro (viuda de Abraham de Raphael Wolff Jessurum) y al quedar viudo se casa en segundas nupcias con Dahlia Henríquez. Ambas eran de familias basadas en Curazao. Estos casamientos seguían la tradición de mercadeo estructuradas en los clanes y redes familiares sefarditas. Manuel fue uno de los hacendados y empresarios presentes en la reunión que se dio en la hacienda Desengaño de Vicente Maytin en los llanos en la que se discutió el futuro de las salinas de Cabo Rojo. En esta reunión además participaron Gabriel Colberg y Enrique Dacosta quienes al igual que Manuel Senior le enviaron propuestas al gobernador con el fin de recibir su apoyo y el contrato para explotar las salinas.

Los DaCosta
Para 1846, el judío sefardita esclavista Enrique “Henry” DaCosta Hevertsen (n.Saint Thomas, m. Lajas), hacendado de los Llanos (Lajas), le había enviado al gobernador General Rafael de Aristegui, Conde de Mirasol, una propuesta para explotar las salinas de Cabo Rojo luego de participar en una reunión de los hacendados y ganaderos con el gobernador en la hacienda Desengaño en los llanos (Cabo Rojo). Para 1872 DaCosta era propietario de la hacienda La Amistad donde laboraban 16 esclavizados. Al morir dejó 1,500 cuerdas en Guánica, estancia Tanino de 414 cuerdas en Lajas Arriba, estancia Fomino, estancia Amparo de 200 cuerdas con casa y cocina en el barrio Sabana Yeguas,150 cuerdas en el rabo de la Laguna Guánica, Hacienda Unión de 829 cuerdas, donde residía Enrique a su muerte. Esta hacienda estaba adyacente al camino y barrio de La Parguera y del barrio Sabana Yeguas.

Los Wys(Wijs)
Durante la compraventa de la hacienda Boquerón (luego La Baume) al esclavista sefardita judío Francisco Wys (Wijs) el también judío sefardita Jacobo de Castro fungió como su albacea. La familia Wys mantenía relaciones comerciales con los De Castro en Saint Thomas y Mayagüez. De Castro tenía más de un centenar de esclavizados. Por su parte, Francisco mantenía veinte esclavizados en su hacienda. Francisco Wys estaba emparentado con la familia Romer Wijs, una de las que más esclavizados traficaba en Curazao. Su abuela Dorotea de Wijs, su tío Michael (Miguel) Alejandro Romer, su tía Susana Elizabeth Romer y otros familiares poseían cientos de esclavizados. Mantenían una estrecha relación con sus parientes y negocios en Hamburg, Curazao y Puerto Cabello, Venezuela. Hacia finales del siglo 19 la hacienda Boquerón (La Baume) es hipotecada a nombre de Luis Bravo Pardo (Plaja & Bravo) quien fuera referido recientemente en estudios biográficos como el judío mayagüezano.

Los Castro Gravenhorst
El judío sefardita Julio P. Castro Gravennhorst emigrό desde Curazao a Cabo Rojo en 1877. Ya para 1899 aparece como dueño de la hacienda San Carlos en la Bajura. Esta había sido de su suegro el esclavista José María Cardona Belvis. Cardona Belvis tenía 21 esclavizados.

Castro Gravennhorst es el único judío sefardita que ha llegado a ser alcalde de Cabo Rojo. Su mala reputación y acusaciones criminales, le ganó el repudio de una gran mayoría de caborrojeños, así como del gobernador Hunt de Puerto Rico, quién luego de cinco meses en la poltrona municipal, le destituyó y en su lugar se nombró a Ulises Pabón Rivera. Su nombre nunca a aparecido en las listas de alcaldes de Cabo Rojo muy probablemente por el fraude electoral por parte de las turbas republicanas en las elecciones del 1902 que este dirigía, así como su estado migratorio como súbdito holandés (Curazao), a pesar de habérsele identificado por la prensa durante los meses de enero a mayo de 1903 como el alcalde de Cabo Rojo.(Danish West Indies Census 1841-1901, The Danish National Archives Rigsarkivet) Registro censal de la familia judía sefardita Bravo Pardo en Saint Thomas.

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