Sorpresa y entusiasmo entre los judíos sefaradíes al saber que pueden optar a ser españoles

Son más de tres millones solo en Israel los judíos con raíces en la península ibérica; la nueva normativa les permite ahora la doble nacionalidad

El Gran Rabino Sefardí de Israel, en el centro, durante una visita a Murcia en mayo del año pasado / EFE
El Gran Rabino Sefardí de Israel, en el centro, durante una visita a Murcia en mayo del año pasado / EFE

La noticia de que el Gobierno español acelerará y facilitará el proceso para que los judíos sefardíes obtengan la nacionalidad española ha tenido una estupenda acogida por parte de sus descendientes en Israel, donde se estima que son más de tres millones de personas, sobre un total de ocho millones de población. Aunque eso sí, la mayoría asegura que no quiere obtener la ciudadanía española por ninguna razón sentimental, sino para asegurarse un pasaporte europeo.

El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón anunció que la nueva enmienda a la legislación, que permitía ya desde hace más de un año que los sefardíes pudiesen obtener el pasaporte, suavizará los requisitos para conseguir la nacionalidad. Tan sólo hará falta poder probar raíces con la península ibérica a través del idioma, los apellidos y la cultura, aunque no se especificó qué requisitos harán falta.

Además añade una cláusula muy importante, que en el pasado echó para atrás a miles de israelíes que la hubiesen solicitado, al permitir la doble nacionalidad. Ahora, cualquier judío sefardí tanto de Israel como de cualquier otro país, podrá conservar su nacionalidad previa.

Los judíos de origen sefardí que fueron expulsados de España hace quinientos años, se diseminaron por varios países del mediterráneo como Marruecos, Turquía o Grecia, llegando incluso a otros países como Irak o Siria. La mayoría de los sefardíes conservaron a través de las generaciones el idioma ladino, una mezcla de español arcaico y hebreo, así como el amor por la tierra de España, donde consideran que se vivió la edad dorada del judaísmo.

“Me enteré este domingo a través del periódico y como he visto en las listas de nombres sefardíes que pueden apuntarse, que mi apellido está entre ellos, he decidido que me voy a apuntar a clases de español y a pedir la nacionalidad,” comentó Adam Samucha, un israelí cuya familia paterna desciende de judíos sefardíes de Iraq.

“Me hizo mucha ilusión ver mi apellido en las listas, la verdad que en mi casa nunca se ha discutido el tema ni se ha tenido ningún tipo de relación sentimental con España, pero me gustaría tener la opción de poder emigrar a Europa si quiero,” aseguró Samucha.

Explosión en internet

El domingo por la tarde, las redes sociales en Israel se llenaron de preguntas y dudas en cuanto al proceso para obtener la ciudadanía, respuestas que probablemente vayan llegando a medida que los ciudadanos se vayan informando en la embajada española en Tel Aviv.

“Me parece una medida sobre todo de relaciones públicas, supongo que no lo harán tan fácil porque si no, sería una locura” dice Shai Ben Ami, israelí de origen sefardí, oriundo de Jerusalén. “Muchos dicen ahora que lo que España quiere es intentar mejorar la economía trayendo a judíos, pero me parece una visión simplista del asunto, además de antisemita.”

Fuente ABC

(Nota principal, anteproyecto de ley y descarga del mismo en formato PDF aqui)

 

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