Semblanza de Larache VII por SARA FERERES DE MORYUSSEF

 Semblanza de Larache VII

Vamos a complacer a los amantes de mi inolvidable terruño narrando otra semblanza. Se hace más difícil a medida que pasa el tiempo, porque creo haber escrito, casi todo lo que recuerdo. Creo que no habrán olvidado que, en nuestra ciudad habitaron hasta su deceso muchos miembros de la familia De Guisa Mr. le Duc Francois, y su consorte Mme. la Duchesse, Isabelle. Supongo que la mayoría de vosotros saben que, esa pareja fue, pretendiente al trono de Francia. Como en su país de origen, el gobierno era de ideología republicana, solicitaron al rey de España Don Alfonso XIII. que los permitiera instalarse en cualquier territorio sujeto a, dominio español. Es probable que se instalaran en, Larache debido a que dicha ciudad estaba situada en Marruecos.

duques-de-guisaAsí fue que se radicaron en ella cuando, construyeron el Palacio Ducal que existe hasta el día de hoy, el cual, con el paso del tiempo fue convertido, en Hotel. Precisamente ahí fue donde nos alojamos mi esposo Saadiá (Z´L.), mi hijo Alberto y vuestra servidora, cuando en l985, visitamos Larache por última vez. Ya no queda ningún familiar nuestro porque todos ellos emigraron, hacia otras tierras. Los descendientes de los Duques habitaban en Rabat, aunque siempre regresaban a nuestra ciudad para pasar la temporada veraniega con sus padres y abuelos. El Conde de París su hijo, no los visitaba con tanta frecuencia, pero las princesas y un hermoso nietito, nacido después del fallecimiento del Duque, nunca dejaron de visitar, a la Duquesa. Un recuerdo que no he podido olvidar, se relaciona con, aquel lindo bebé. Durante el verano, cuando salía de casa para ir de paseo, o algunas veces de compras, por el camino me encontraba con una niñera que conducía el cochecito del nene. La criatura era, un encanto: gordita y de cabello rubio como un sol rutilante. Le recuerdo como, un bebé gracioso de iluminada sonrisa en su arrebolada carita. Algunas veces se encontraba dormido. ¡ Se veía tan dulce! Parecía un angelito.

No deseo cansarles con el “cuento” de la familia ducal porque supongo, que, no es importante para todos. No quiero omitir algo muy pueril, pero que me llamaba la atención. Todos los Domingos, “nuestra” Duquesa, llegaba a la Iglesia para asistir a misa. Aparecía sentada en el “Simca”, un diminuto coche (creo que era de color verde) conducido por su chofer, el mismo señor que, a caballo, acompañaba a las nietas cuando éstas se dirigían a la Hípica para, practicar la equitación. Tal día, cuando salía de casa, me detenía, cerca de donde estaba la Iglesia, para ver como, la Duquesa trataba de salir del vehículo sin doblarse en cuatro porque, su estatura era muy elevada aunque, su contextura enjuta. Me daba la impresión de que podía quebrarse, si, no se agachaba suficientemente. Es una tontería, pero el recuerdo no se ha borrado. El Conde de París y sus hermanas visitaron a su madre viuda, muy pocas veces. No obstante conservo una fotografía donde mi tío Elías Fereres (Z´L), el Director de la escuela “L´Alliance Israélite Univrerselle” de Larache, cuando fue condecorado con la medalla “Les Palmes Académiques”, no recuerdo por cuantos años ejerció como profesor y más tarde, como Director de, dicho colegio francés. Fue el mismo Conde la persona que le impuso la condecoración. Eso sería a mediados de los años l960, porque poco después, mi tío y su familia, emigraron a, Francia.

No se imaginan cuantos son los recuerdos que aún, subsisten, a pesar del transcurso del tiempo. Durante ocho años trabajé en la firma “Solomon S. Fereres”, representante de la Cia. “Saccone & Speed Ltd.”. La oficina se hallaba situada en la “Calle Duquesa de Guisa” enfrente del famoso aserradero de, D. Antonio Balaguer. Pegado a nosotros se encontraba el taller de un experto marmolista, cuyo trabajo era tallar lápidas para los difuntos. Muchas veces “me veo” hoy, frente a su taller, admirando de cerca su destreza cuando dedicaba su tiempo a labrar con delicadeza, el duro mármol. Cerca de aquel taller estaba situada la oficina del Sr. Ferrero, el abogado de la empresa que regentaba mi tío. Encima de estos locales vivía el Sr. Guagnino, Cónsul de Italia en Larache. Más allá del ala izquierda de nuestra oficina, teníamos un bar (el de Luisa) y un poco más lejos, en la misma acera, el taller de ebanistería del muy apreciado amigo, Don Joaquín De la Vega. Me parece estar reviviendo aquella época… ¡Fue, tan grata…!

Bueno por hoy ¡Sanseacabó! Quizás he repetido algo de lo que ya leísteis antes. Si es así, disculpen por favor, a veces mi dichosa memoria suele enredarse un poco. Por eso muchas veces, olvido lo que ya escribí. No releo las semblanzas previas . Me fastidia hacerlo.

Sara Fereres de Moryoussef. Caracas Enero 2008.

Fuente:  Raque Fhima

sara_fereres-300x225SARA FERERES DE MORYOUSSEF escribió el delicioso libro «Larache, crónica nostálgica». También es una autora de relatos y cuentos desde los que da una visión muy curiosa de Larache, su forma de describirla, de rememorarla, de recordarla…
Especialmente porque utiliza el jaquetía o haketía como lengua vehicular, y eso le da un valor especial a estos relatos, pues a su memoria privilegiada, que le hace reproducir hechos y escenas de hace tantos años, une el recuperar ese habla tan característica de los hebreos de Larache y de Tánger.
En fin, son una especia de relicario que hemos de preservar como otro de los patrimonios culturales de Larache.

 

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One comment

  1. nuy interesante todo lo que esta senora escribe !!! de nina siempre escuchaba el nombre de la duquesa de guisa , tambien creo que la vi alguna vez y su estatura me sorprendio pues en arcils las mujeres no eran altas…!!! una parte de la historia de esta familia la conoci hoy por los escritos de la sra. fereres !! gracias

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