Ayer dábamos cuenta del avance en las obras de recuperación del Cementerio Judío de Segovia (ver nota de ayer). Hoy les traemos tres notas que sobre el mismo tema publican Nortecastilla, el Diario Digital de Segovia Zoquejo y El Adelantado. En el primer caso aporta muy interesantes datos y en los oros dos, si bien los contenidos son similares aporta nuevos datos e imagenes:
Cinco hectáreas del pasado judío
- La inversión de 97.600 euros ha permitido recuperar el itinerario original que seguían los ritos funerarios hebreos
- Los últimos estudios delimitan la extensión de la necrópolis del Pinarillo

Las dimensiones de la necrópolis hebrea de Segovia son mayores de las que se pensaban. Los estudios arqueológico y geológicos realizados durante el proyecto de acondicionamiento que ha llevado a cabo la Concejalía de Patrimonio y Turismo del Ayuntamiento de Segovia han permitida establecer que su superficie total abarcaba 4,7 hectáreas, mucho más de lo que habían estimado a priori los técnicos. De hecho, la delimitación ha sido uno de los aspectos de más dificultad del proyecto, según comentó la arquitecta Inés Benavente.
De ese trabajo concreto para delimitar la extensión de la necrópolis judía se ha encargado la arqueóloga Isabel Marqués, que ha realizado inspecciones arqueológicas visuales y ha empleado técnicas de georradar de gradiómetro de protones. Las conclusiones de la experta le llevan a considerar que el cementerio judío tuvo esa extensión total de 4,7 hectáreas y que abarcaba desde el espacio del Pinarillo situado enfrente del farallón del Museo Provincial (antigua carnicería kosher) hasta el Velódromo. Esta última parte se perdió en el desmonte del espacio realizado en el siglo XX, pero cabe deducir su extensión de las prospecciones realizadas años atrás y de la documentación que se conserva en los archivos.
Uno de estos documentos, comentó Isabel Marqués, es el dibujo del lado sur de Segovia realizado por Wingaerder en 1596 y conservado en el Archivo Municipal, en el que se ven perfectamente los expolios (los agujeros) de los hipogeos y a gente entrando y saliendo de ellos; son los huecos, precisamente, que dieron el nombre de Cuesta de los Hoyos al camino que subía por el valle del Clamores.
78 anomalías
Las técnicas empleadas por la arqueóloga han permitido establecer hasta 78 anomalías en el terreno del Pinarillo, entre las que puede haber otras tantas tumbas contando las que se dan por seguras, las probables y las posibles. Así consta en los paneles indicativos situados en el nuevo Mirador de la Muralla, una plataforma situada sobre el valle del Clamores donde se han construido unos bancos de piedra desde la que se divisa todo el tramo de la muralla que corresponde a la antigua aljama hebrea, desde el arco del Socorro hasta la Casa del Sol, sede del Museo Provincial.
La Casita Blanca
El alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes, y la concejala de Patrimonio y Turismo, Claudia de Santos presentaron ayer las obras realizadas en la necrópolis, donde han sido acondicionados algunos senderos, varios hipogeos y miradores, además de la Caseta de Guardia, un pequeño edificio de principios del siglo XX que fue usado como merendero y lugar de celebración de tertulias literarias y que en mayo de 1923 acogió un homenaje de los poetas segovianos a Antonio Machado. Ahora, tras ser acondicionada, tiene la denominación de La Casita Blanca porque ha sido pintada así y será utilizada como centro de interpretación de la necrópolis hebrea y espacio para exposiciones.
La inversión de 97.600 euros forma parte del proyecto de Recuperación del Patrimonio Histórico para su mejor uso turístico cofinanciado por el Ayuntamiento con una subvención del espacio Económico Europeo y también incluyó entre sus objetivos la recuperación del itinerario original que seguían los judíos de Segovia en sus ritos funerarios, saliendo de la aljama hebrea por el Arco del Socorro, o Puerta de San Andrés, para cruzar el arroyo Clamores a través del puente de la Estrella y subir después a la necrópolis del Pinarillo. Otras de las actuaciones se ha centrado en la escalera que sube desde el valle, perfectamente integrada en el talud
La intervención también mejora y revitaliza el atractivo turístico de esta zona de la ciudad, como destacó el alcalde.
Limpieza y seguridad en los enterramientos

El cementerio judío del Pinarillo es el único en superficie que se conserva en Castilla y León. Arqueólogos e historiadores coinciden en que estuvo ocupado desde el siglo XII, cuando se establecieron en Segovia las primeras comunidades hebreas, y finales del siglo XV, cuando los Reyes Católicos decretaron la expulsión de los judíos.
La necrópolis contiene dos tipos de tumba, enterramientos antropomorfos abiertos e hipogeos excavados en la roca, aunque en las excavaciones nunca se han encontrado restos en el interior. De lo que sí hay certeza es de que han estado ocupados prácticamente hasta la segunda mitad del siglo XX, pues el interior de alguna de estas estructuras rupestres estaba encalado, una prueba más de que fueron habitadas por población marginal incluso mucho después de la Guerra Civil.
La actuación acometida en este proyecto diseñado por la arquitecta Inés Benavente ha consistido en la consolidación de los taludes para evitar desprendimientos sobre los enterramientos; además se ha procedido a la limpieza y protección de las tumbas con la instalación de un sistema reversible que sirve como barandilla de seguridad, por un lado, y que evita la entrada en los hipogeos. La intervención también se ha centrado en los caminos que recorren el cementerio judío y en la mejora de la accesibilidad con el arreglo de la escalera, la iluminación del puente de la Estrella y del túnel que cruza bajo la carretera.
Con las piedras calizas extraídas de la plataforma donde se ha realizado el mirador de la Muralla se ha señalizado el recorrido por la necrópolis.
Fuente: Nortecastilla
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Finalizan las obras de recuperación del cementerio judío
El alcalde de la ciudad, Pedro Arahuetes, acompañado de la concejala de Patrimonio Histórico y Turismo, Claudia de Santos, ha comprobado el resultado de las obras de acondicionamiento realizadas en el Cementerio Judío, la zona de enterramientos localizados en el Pinarillo, frente a la aljama hebrea. Esta intervención ha hecho posible recuperar el atractivo turístico de esta zona de la ciudad, sumándolo a la amplia oferta de Segovia.

La actuación se ha dividido en varias fases. La primera tenía como objetivo la delimitación original del cementerio, una labor que ha realizado la arqueóloga, Isabel Marqués, utilizando georadar y caños de protones para no dañar los enterramientos. Una vez delimitado el cementerio original se han colocado las balizas indicativas realizadas con elementos naturales, roca de la zona, en las que se han encastrado la Estrella de David hecha en acero.

Después se han consolidado los taludes para evitar desprendimientos sobre los enterramientos y limpiado y protegido las tumbas, con un sistema reversible.
Por último, se han reparado los caminos, mejorado la accesibilidad en la zona e iluminado el túnel que une el Puente de la Estrella, en el que también se ha incorporado iluminación, con el Pinarillo. De esta manera, se ha recreado el itinerario que seguían los judíos desde la aljama hebrea hasta los enterramientos extramuros.
Mirador de la muralla y “Casita de Guardia”
Además, se han recuperado dos nuevos elementos para uso y disfrute de los segovianos. El primero de ellos, el mirador de la muralla, tras acondicionar un espolón ya existente junto a la Cuesta de los Hoyos, pero al que no se le había dado uso alguno hasta ahora, y desde el que se puede contemplar el valle del Clamores, la Muralla o el mismo Cementerio Judío.
Y también la, popularmente conocida como “Casita de Guardia”, un pequeño chalet de principios del siglo XX usado como merendero y lugar de celebración de tertulias literarias (de hecho en mayo de 1923 se rindió un homenaje a Antonio Machado en ella). En este caso, la intervención ha consistido en acondicionar el espacio al que se dará un uso cultural, transformándolo en sala de exposiciones abierta al público. En su interior, a modo de caja de cristal, quedará delimitado el espacio expositivo, cuyo contenido se podrán contemplar desde cualquier lado.
En resumen, las obras han permitido recuperar el itinerario original entre el Barrio Judío y el lugar de enterramientos extramuros como un guiño a lo que fue la historia de Segovia, y la incorporación de dos elementos nuevos, el Mirador de la Muralla, y la Casa de Guarda convertida en una propuesta moderna, con uso totalmente renovado.
La inversión asciende a 97.604 euros y forma parte del proyecto de “Recuperación del Patrimonio Histórico para su mejor uso turístico” cofinanciado por el Mecanismo Financiero del Espacio Económico Europeo y el Ayuntamiento.

Fuente: Zoquejo
El cementerio judío mejora su imagen y gana nuevos espacios
Concluyen las obras en ejecución, con un coste cercano a los 100.000 euros.

El alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes, y la concejala de Patrimonio Histórico y Turismo, Claudia de Santos, visitaron ayer las obras de mejora del cementerio judío de la capital, situado en El Pinarillo, unas obras en las que se han invertido casi 100.000 euros y que han servido para mejorar la imagen de la zona, además de ganar nuevos espacios para segovianos y visitantes.
Según explicó el alcalde, la primera actuación ha sido la delimitación exacta del cementerio, que se utilizó hasta la expulsión de los judíos de España en 1492, una labor que se ha realizado por parte de los especialistas con georadar y cañón de protones para no dañar los enterramientos.
En una segunda fase se ha procedido a balizar el cementerio, usando roca de la zona; además de consolidar los taludes para evitar derrumbes, mejorar los caminos y los accesos e iluminar algunos de los puntos más interesantes del cementerio.
Finalmente, se ha señalizado todo el camino que los judíos seguían desde la Judería hasta el cementerio para realizar sus enterramientos, y que según marca la tradición hebrea incluye el paso bajo un arco, por una corriente de agua y por un puente, en este caso el Puente de la Estrella, en el que también se ha instalado nueva iluminación.
Además, se han recuperado dos nuevos elementos para uso y disfrute de los segovianos. El primero de ellos, el mirador de la muralla, tras acondicionar un espolón ya existente junto a la Cuesta de los Hoyos, pero al que no se le había dado uso alguno hasta ahora, y desde el que se puede contemplar el valle del Clamores, la Muralla o el mismo cementerio judío.
Y también la, popularmente conocida como Casita de Guardia, un pequeño chalet de principios del siglo XX usado como merendero y lugar de celebración de tertulias literarias (de hecho en mayo de 1923 se rindió un homenaje a Antonio Machado en ella).
En este caso, la intervención ha consistido en acondicionar el espacio al que se dará un uso cultural, transformándolo en sala de exposiciones abierta al público. En su interior, a modo de caja de cristal, quedará delimitado el espacio expositivo, cuyo contenido se podrá contemplar desde cualquier lado.
La inversión asciende a 97.604 euros y forma parte del proyecto de Recuperación del Patrimonio Histórico para su mejor uso turístico cofinanciado por el Mecanismo Financiero del Espacio Económico Europeo (una aportación realizada por Liechtenstein, Islandia y Noruega) y el Ayuntamiento.
La concejala de Patrimonio Histórico, Claudia de Santos, destacó que la puesta en valor de elementos del Patrimonio segoviano supone también la incorporación de nuevos atractivos a la oferta turística de la ciudad, y que en este caso se continúa trabajando en aspectos que son de especial interés para el turismo hebreo, como en su día se intervino en la Sinagoga Mayor y otros puntos de la Judería.
Fuente: El Adelantado
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