Reconocimientos por una trayectoria ligada a la integración de los pueblos

El Ayuntamiento nombre Huéspedes Distinguidos a los poetas Margalit Matitiahu, de Sefarad, y al cubano Pío Serrano.

Los homenajeados Pío Serrano y Margalit Matitiahu posan junto a Antonio Colinas. / Almeida
Los homenajeados Pío Serrano y Margalit Matitiahu posan junto a Antonio Colinas. / Almeida

Ella, hija de padres nacidos en el exilio de Salónica cuyos ancestros más remotos fueron expulsados en su día de León. Él, exiliado en España como tantos otros cubanos desde 1972. Ambos han tenido que salvar numerosas piedras en el camino para hacer valer su palabra y una forma de vida que les ha llevado por la vía de la poesía, y que ayer encontró un doble motivo para la alegría. Por un lado, participar de una de las citas más reconocidas en el ámbito internacional como es el Encuentro de Poetas Iberoamericanos, y por otro recibir el reconocimiento de una de las capitales de la cultura por excelencia como es Salamanca. Margalit Matitiahu y Pio Serrano son desde ayer Huéspedes Distinguidos de la capital del Tormes, y sus nombres figuran ya junto a ilustres de distintos ámbitos de la sociedad.

Margalit Matitiahu (Tel Aviv, Israel, 1935) es una poeta, narradora y ensayista de origen sefardí, que se licenció en Literatura Hebrea y Filosofía por la Universidad Bar Ilan, dirigió la revista ‘Entrelíneas’ y ha sido secretaria general de Federación Israelita de Escritores entre los años 1986 y 2008. Entre sus libros publicados en judeo-español están: ‘Kurtijo kemado’ (1987), ‘Alegrika’ (1992), ‘Matriz de luz’ (1997), ‘Vela de la luz’ (1997), ‘Kamino de tormento’ (2000), ‘Bozes en la Shara’ (2001), ‘Vagabondo eternel’ (2001), ‘Despertar el selencio’ (2004), ‘Asiguiendo al esfuenio’ (2005) o ‘Cantón de solombra’ (2005).

Parte de su poesía trata de rescatar la memoria de sus ancestros, tanto de los que tuvieron que salir de España, como de aquellos que fueron detenidos en Salónica y enviados a los campos de concentración nazis. Hacia ellos en buena medida fueron dirigidas sus palabras al recibir la distinción. «He vivido en Israel como se vive en España, y ahora traigo el eco de Sefarad», aseguró Matitiahu, una de las doscientas mil personas que viven en Israel y que continúan hablando judeo-español. «Tengos dos lenguas maternas, la primera es el español y la segunda el hebreo», subrayó Matitiahu -que tuvo que recurrir a las gafas del teniente de alcalde, Sánchez de Vega, al no encontrar las suyas- antes de recordar a sus antepasados de Puente Castro (León).

Otra de las vertientes de su poesía está dirigida al amor como pasión humana, la mujer que deseo y comparte, pero también al amor a la madre, por ejemplo. Junto a su hijo Jack, cineasta radicado en París, ha realizado recientemente dos documentales filmados en tierras españolas, uno dedicado a Toledo y el otro, por sus orígenes, a León. En ellos sigue el rastro a la cultura judía en suelo español. Precisamente, el reconocimiento de Huésped Distinguido se le concede por representar al Sefarad y a todos los sefardíes que siguen hablando el judeo-español.

Esta distinción se une a otros reconocimientos recibidos por Margalit Matitiahu como el Premio de Poesía Ateneo de Jaén (1996) o el Premio de Creación del Primer Ministro de Israel (1999), el premio literario más importante de Israel.

Pío E. Serrano (San Luis, Cuba, 1941), por su parte, es poeta, ensayista y director de la madrileña editorial Verbum -que recibe el nombre de la revista en la que llegó a colaborar Gastón Baquero-, que a su vez sirve de punto de encuentro de escritores cubanos. Profesor de Filosofía en la Universidad de La Habana, entre sus libros de poesía figuran ‘A propia sombra’ (Barcelona, 1978), ‘Cuaderno de viaje’ (Madrid, 1981) y ‘Segundo cuaderno de viaje’ (Madrid, 1987).

Desbordado por el reconocimiento según reconoció, Serrano tuvo unas palabras sentidas de agradecimiento hacia la ciudad de Salamanca, «centenaria suma de sueños que es Salamanca».

«Salamanca es destino que alienta y estimula a los creadores iberoamericanos», añadió, honrado por compartir el libro de honor del ayuntamiento. «Estoy desbordado por este reconocimiento pero lo asumo porque sé de la calidez de donde brota».

Pío Serrano editó el último poemario que su compatriota Gastón Baquero publicó en vida (‘Poemas invisible’, 1991) y acaba de publicar, preparada por él, la ‘Poesía completa’, del propio Baquero para conmemorar su centenario.

El nombramiento de Huésped Distinguido se le concede por su labrada y precisa poesía y por la labor de comunión y entendimiento entre los cubanos de todas partes.

El propio alcalde, Alfonso Fernández Mañueco, pidió ayer a los presentes que ejercieran de «embajadores de la cultura de Salamanca» en sus respectivos países de origen.

El acto concluyó con los poetas participantes en la decimoséptima edición del Encuentro de Poetas Iberoamericanos asomados al balcón del Ayuntamiento, escena que se ha convertido en tradición para todos los personajes ilustres que visitan la ciudad, y que Fernández Mañueco quiso reseñar sin distinción ninguna. «A él se han asomado reyes, duques o embajadores», destacó.

LUIS MIGUEL DE PABLOS | SALAMANCA

Fuente: elnortedecastilla.es

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