Castellano y Portugués
El Portugal de Sefarad
Esta es la historia de aquellos que son los últimos judíos secretos sefardíes.
Hasta el siglo pasado, el mundo desconocía la existencia, en el interior de Portugal, de la última comunidad Cripto-Judía de la Península Ibérica y tal vez de Europa.
Junto a «Serra da Estrela», la montaña más alta de Portugal (2.000 m.), está Belmonte, memoria humana viva del riquísimo y antiguo Portugal judaico.
Alli están tambien las tierras que como Covilha, Guarda, Trancoso, Penamacor, Gouveia, Pinhel, Celorico da Beira, Linhares da Beira y otras son referencia de las antiguas comunidades sefaradíes portuguesas.
Durante siglos, los judios portugueses de esta región fueron fundamentales en los descubrimientos que trajeron nuevos mundos al mundo. Tambien fueron decisivos para el desarrollo del comercio y para el incremento de la industria textil lanera en Serra da Estrela.
LAS COMUNIDADES JUDÍAS EN LA EDAD MEDIA

La población judía aumentó favorecida por la necesidad que los primeros reyes (siglo XII) tenían de poblar el territorio quehabía sido conquistado a los moros.
En todos los lugares donde el número de judios superaba la decena, se creaba una comuna o aljama , cuyo centro era la sinagoga. Su campana llamaba a los fieles no sólo a la oración, sino también para darles cualquier información sobre el rey o de cualquier decisión tomada por el rabino. La sinagoga fue la sede de gobierno de la aljama.
En el siglo XIII, D. Alfonso II legisla (Ordenanzas Alfonsinas) sobre las relaciones entre los cristianos y los Judios, porque estaba empezando a haber dificultades para la minoría. Esto significa que los judíos no podían tener criados cristianos sobre la pena de perder su patrimonio; cualquier judío converso al cristianismo que retornase a la religión original podía ser condenado a muerte; los judíos no podían ocupar cargos oficiales de modo que los cristianos se sienten en desventaja.
En el reinado siguiente, D. Sancho II pasa por altoestas leyes y, por ejemplo, vuelve a confiar a los hebreos cargos públicos. Esta decisión provoca la queja de los cristianos con el Papa, que obliga a los obispos a advertir al rey de Portugal para que no de a los judíos cargos con autoridades sobre los cristianos.
En la época del rey D. Dinis la población judía sefardí habitaba en los municipios esparcidos por todo el país. Estos estaban dirigidos por oficiales judíos supervisados por un rabino. Existía por lo tanto protección real.
Cada municipio tenía uno o más juderías. En este momento, el gran rabino tenía sus delegados, llamados defensores del pueblo, en los principales centros judíos del país: Torre de Moncorvo (Trás-os-Montes); Viseu (Beira); Covilhã (Beira/Serra da Estrela); Santarém (Estremadura); Évora (Alentejo) e Faro (Algarve). Estos defensores del pueblo ejercían verdadera autoridad sobre todas las comunidades judías de la nación.
La sinagoga era el lugar más importante desde el punto de vista religioso (como era la iglesia para los cristianos) y en lo civil, era lugar de encuentro y reunión de los miembros de la comuna.
Las aljamas obligaban a la creación de escuelas. Dice el Talmud «Cada ciudad en la que los niños no asisten a la escuela está destinada a perecer, está destinada a la ruina.»
Además de la escuela, la aljama tenía el Beth Hamidrash.
Junto a la sinagoga había Genesim donde los judíos se dedicaron al estudio y
análisis delPentateuco (la Torá).
Estas comunidades vivían del comercio y la artesanía, pero también de la agricultura y la ganadería. En estas áreas trabajaban relacionados con los cristianos. Desde el punto de vista administrativo y religioso eran independientes, pero estaban ligados directamente al rey.
En general, las comunidades se ubicaban dentro de los muros de las ciudades (por ejemplo, Trancoso, Guarda e Covilhã)), pero también podía haber juderías afuera (como en Covilhã). Incluso la población podría extenderse a zonas más allá de la judería, por zonas cristianas (como en el caso de Guarda).
Continúa…
Fuente: Serra da Estela Cultura – Traducción del portugués: L. Benveniste
AS COMUNIDADES JUDAICAS NA IDADE MÉDIA
Desde o fim do Império Romano que uma minoria judaica existia no território que depois veio a ser Portugal.
Aquando da fundação da nacionalidade, em 1143, esta minoria já se encontrava disseminada em algumas localidades importantes como Santarém que possuía a mais antiga sinagoga nacional.
A população judaica aumentava favorecida com a necessidade que os primeiros reis (século XII) sentiam de povoar o território que ia sendo conquistado aos mouros.
Em todos os locais em que o número de judeus superava a dezena, era criada uma comuna ou aljama cujo centro organizacional era a sinagoga. O seu sino chamava os fiéis não só à oração como também para lhes fornecer qualquer informação vinda do rei ou qualquer decisão tomada pelo rabi-mor. A sinagoga era a sede do governo da comuna.
Já no século XIII, D. Afonso II legisla (Ordenações Afonsinas) as relações entre cristãos e judeus pois estas começavam a criar dificuldades à minoria. Quer isto portanto dizer que: os judeus não podiam ter criados cristãos sob pena de perda de património; qualquer judeu converso ao cristianismo que retornasse à religião original podia ser condenado à morte; não podiam os judeus ocupar cargos oficiais de modo a que os cristãos não se sentissem prejudicados.
No reinado posterior, D. Sancho II permite o esquecimento destas leis e, por exemplo, volta a confiar aos hebreus cargos públicos. Esta decisão provoca a queixa dos cristãos ao Papa que obriga dois bispos a advertirem o rei português para que não dê a judeus cargos com autoridade sobre cristãos.
Na época do rei D. Dinis a população hebraica sefardita habitava comunas espalhadas por todo o país. Estas eram dirigidas por oficiais judeus superintendidos por um rabi-mor, valido do soberano. Existia portanto protecção real.
Cada comuna tinha uma ou mais judiarias. Neste tempo, o rabi-mor tinha delegados seus, chamados ouvidores, nos principais centros judaicos do país: Porto (Região de Entre Douro e Minho); Torre de Moncorvo (Trás-os-Montes); Viseu (Beira); Covilhã (Beira/Serra da Estrela); Santarém (Estremadura); Évora (Alentejo) e Faro (Algarve). Estes ouvidores exerciam verdadeira jurisdição sobre todas as comunidades judaicas nacionais.
A sinagoga era um local tão importante do ponto de vista religioso (como era a igreja para os cristãos) quanto civil, era lugar de assembleia e reunião dos membros da comuna.
As comunas obrigavam ao desenvolvimento de escolas. Diz o Talmud: » Toda a cidade em que as crianças não frequentem uma escola está destinada a perecer, está destinada à ruína «.
Para além da escola, a comuna tinha o Beth Hamidrash, casa de comentário das Escrituras Sagradas.
Junto da sinagoga existia o Genesim onde os judeus se dedicavam ao estudo e analisavam o Pentateuco (a Torah).
Estas comunidades viviam do comércio e artesanato mas também da agricultura e criação de gado. Nestes âmbitos funcionavam ligados aos cristãos. Do ponto de vista administrativo e religioso eram independentes mas estavam directamente ligadas ao rei.
Em geral, as comunidades situavam-se dentro das muralhas da cidade (ex.: Trancoso, Guarda e Covilhã) mas também podiam criar outras judiarias no exterior (caso da Covilhã).
Inclusivamente, a população podia espalhar-se por zonas cristãs para além do bairro judeu (caso da Guarda).
Continua…
eSefarad Noticias del Mundo Sefaradi
E também no Sabugal (distrito da Guarda) em Portugal…
http://capeiaarraiana.wordpress.com/category/opiniao/judeus-do-sabugal/