
La presencia judía en Ceuta se remonta a la Edad Media, cuando la ciudad era un importante punto comercial entre Europa, África y el Mediterráneo. Los judíos se dedicaban principalmente al comercio, la artesanía y la intermediación entre cristianos y musulmanes.
Tras la conquista portuguesa de 1415, aquella primera comunidad prácticamente desapareció. El judaísmo volvió a consolidarse en Ceuta durante el siglo XIX, con la llegada de familias sefardíes procedentes de Tetuán, Tánger y otras ciudades del norte de Marruecos.
Estas familias eran descendientes de los judíos expulsados de España en 1492 y conservaron tradiciones sefardíes, el rito religioso hispano-marroquí y la haquetía, lengua que combina castellano antiguo, hebreo y árabe.
Durante los siglos XIX y XX, los judíos participaron activamente en el desarrollo comercial de Ceuta. Crearon instituciones religiosas, benéficas y comunitarias. En 1971 fue inaugurada la Sinagoga Bet-El, que continúa siendo el centro de la vida judía local.
La comunidad disminuyó debido a la emigración hacia Israel, la península española, Francia y América. Actualmente viven en Ceuta alrededor de 300 judíos, aunque no existe una cifra oficial exacta.
A pesar de su reducido número y de la falta de relevo generacional, los judíos ceutíes mantienen sus celebraciones, su sinagoga y su cementerio. La comunidad sigue siendo una parte fundamental de la identidad multicultural de Ceuta, donde conviven cristianos, musulmanes, judíos e hindúes.
Fuente: Comunidades Plus/Facebook
31/7/2026
eSefarad Noticias del Mundo Sefaradi
Muy interesante, gracias.