Encuentros con Sefarad: “O SEGREDO”.- Los judíos de Belmonte (Portugal) III (última parte)

Anun Barriuso y José Manuel Laureiro, estudiosos de la cultura judía en España, son Presidente y Vicepresidenta de Tarbut Sefarad Madrid. Escribirán en esta sección desde Sefarad especialmente para
Ambos investigan desde hace años los vestigios y orígenes judíos de lugares de Palencia, Cantabria y Burgos, principalmente, y son autores del libro El Norte de Sefarad y de otros importantes estudios e investigaciones sobre los b´nei anusim, judeoconversos, que fueron obligados a la conversión, pero que  siguieron conservando su judaísmo hasta nuestros días.
    

 Los judíos de Belmonte (Portugal) III

En los dos anteriores artículos hemos intentado desvelar una parte de ese “Segredo”, que los judíos de Belmonte han venido atesorando celosamente y transmitiendo de unas generaciones a otras durante más de cuatro siglos.
Pero, la pregunta es: ¿Siempre pasaron desapercibidos para el resto de la población?. La verdad es que si nos atenemos a los estudios históricos, podemos decir que sí, pues la primera obra donde se les menciona  se  publica en 1.912, con el título de “Escorços tramontanos”,  de Manuel António Ferreira.
   A este autor debemos la designación para ellos de “cristãos novos”, con lo que se destierra aquella otra de “marranos”, que tantas veces ha sido utilizada ofensivamente.
Pero el que verdaderamente descubrirá la singularidad de Belmonte va a ser el ingeniero Samuel Schwarz.
Schwarz mantenía la tesis de que la Inquisición, por muy meticulosa y ardua que fue su labor, no podía haber acabado con todos los vestigios de judaísmo en España; es decir, mantenía  hace cien años, la misma idea que nosotros seguimos defendiendo hoy. Recorrió nuestro país, encontrando sólo algún aspecto a destacar en los xuetas mallorquines.
Por su profesión de ingeniero comienza a trabajar en 1.915 para la Portuguese American Pin Company y viaja a Gaia, que pertenece al mismo Concelho que Belmonte
Sobre toda esta investigación va a publicar un libro en 1.925 con el título “Os cristiãos novos em Portugal no século XX”, (los cristianos nuevos de Portugal en el siglo XX).

En esta obra además de hacer un estudio histórico sobre los cristiãos novos, nos relata cómo consiguió entrar en contacto con los judíos de Belmonte, que no le resultó por lo visto nada fácil. Fue en 1.917 aunque él ya tenía realizado un trabajo previo, por el cual conocía que esta localidad había tenido una comunidad judía importante con una sinagoga del siglo XIII, que en el momento de la expulsión pasó a ser una iglesia y que en el siglo XVI, va a ser destruida por un incendio. Pero va a quedar una inscripción en un bloque de piedra con un versículo bíblico y la fecha del año 5057, que correspondería al año 1297 de la era común.
Tal vez los restos habían desaparecido, mas la memoria colectiva sobre la presencia judía en la zona, no. Así, Schwarz, nos cuenta una anécdota muy reveladora: Buscando quién suministrara a la explotación que él dirigía, se encuentra con un comerciante que le hace el siguiente comentario: Déme a mí la exclusividad pues el otro que podría hacerlo, Baltazar Pereira De Souza, no es de fiar, basta que le diga que es judío…”.
Este comentario vuelve a encender la curiosidad de nuestro ingeniero historiador que  viaja a Lisboa, donde reside este comerciante, para intentar indagar  sobre el asunto.
Al principio, la desconfianza es grande, pero poco a poco se va trabando una amistad, tanto que este Baltazar Pereira va a ingresar en el movimiento sionista justo en el momento en el que se proclama la Declaración Balfour, reconociendo el derecho a un Hogar Judío.
Schwarz es presentado a algunas familias judías de Belmonte con la frase: “Es uno de los nuestros”.
Pero, a pesar de todo ésto, “O segredo” sigue siendo una barrera insalvable para nuestro personaje.
Los hombres charlan con él, pero nota que las mujeres y sobre todo las de mayor edad, le miran con una gran desconfianza.
Él insiste en repetidas ocasiones, en ser considerado como uno más, pero el grupo mantiene su cautela por miedo a que este intruso venido de muy lejos, pueda poner en peligro su preciada seguridad.
Schwarz les habla de los judíos centroeuropeos, del hebreo, del yidish….Pero estas cosas en vez de acercarles, hacen  que las desconfianzas crezcan, pues los judíos de Belmonte le dicen que ellos piensan que son los “últimos judíos”, que  todos los demás fueron aniquilados por la Inquisición y que la lengua que ellos hablan es la que siempre utilizaron los judíos.
A este respecto, ya dijimos que en Belmonte utilizaban un portugués plagado de palabras en castellano, no por contagio fronterizo, sino porque a ciertas cosas se las denominaba por su nombre castellano, lo que ha hecho suponer a muchos autores que su procedencia era de esas tierras.
Tanto insistió Schwarz, que un día, un grupo de mujeres le pide que recite algunas oraciones en esa lengua que él dice ser la lengua de los judíos, Al principio, no hay ninguna reacción, hasta que comienza con el Shema Israel y…al pronunciar la palabra “Adonai”, estas mujeres se emocionan y sentencian que nuestro personaje es realmente judío “porque ha pronunciado el nombre de Adonai”.
Por las investigaciones de Schwarz sabemos que también había en esa época familias de cristianos nuevos en otras poblaciones como Covilhã, Fundão, Castelo Branco, Diana, Penamacor, Monsanto o Bragança.
Sus trabajos también nos han servido para conocer de primera mano, cómo se hacía la transmisión de las rezas. Las mujeres mayores enseñaban a las más jóvenes estas oraciones y ellas eran las encargadas de enseñarlas a los varones,  todo por transmisión oral, pues ellos tenían muy claro lo peligroso que era el que les encontraran cualquier texto escrito que les pudiera comprometer.
Schwarz también escribió acerca de los aspectos dietéticos de esta comunidad; constata que se abstenían de comer cerdo, conejo, liebre y  peces sin escamas. Aunque en lo de comer cerdo, nos explica que no era generalizado, ya que algunos sí lo consumían. A todos les parecía reprobable  consumir algún alimento preparado con sangre.
Sí nos indica que la prohibición de comer carne de cerdo y en general carne de cualquier animal era absoluta en los sábados y en los cuarenta días que precedían al Día Puro, que ya vimos en capítulos anteriores.
Como hemos visto, ese secreto,  “O Segredo”  consiguió pervivir en el seno de esta comunidad a pesar de los diferentes avatares y de los cambios políticos. Algo les unía y a la vez les hacía diferentes. Algo tan importante para soportar la incomprensión de sus propios vecinos, pero que les ha permitido llegar a la actualidad con el orgullo de ser lo que son: judíos.
Como despedida, comentar que en la actualidad, muchas familias han retornado oficialmente al judaísmo Hay jóvenes de Belmonte haciendo su servicio de armas en Israel, varias familias han hecho Aliá y los que permanecen allí, contaron con  la labor del  primer rabino que les fue enviado desde Israel,  Elisha Salas.
Esta comunidad ha conseguido volver a unir su pasado con su presente y lo que es más importante, con su futuro.

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2 comments

  1. Desde los años 90, trabajo con los Judeus de Belmonte como etnomusicóloga, duermo en sus casas, y vuelvo a verles cada vez que me encuentro en España, por mi cuenta, nada más que para asegurarles que sigo siendo su amiga y no solamente académica. Escribo poco sobre ellos, y menos en foros públicos, porque sobretodo en un foro abierto me parece que tienen ellos que decidir lo que se escribe y lo que no, y, si quieren, hacerlo ellos mismos. La mayoria de lo que he publicado sobre ellos ha sido para revistas académicas. El más reciente (en inglés) se encuentra en la revista académica «El Prezente» de la Universidad Ben-Gurion de Israel,
    Cohen, Judith R. 2009. «‘Maria, sister of Aaron, play your tambourine’. Music in the Lives of Crypto-Jewish Women in Portugal.» In Tamar Alexander, ed. «Gender and Identity : El Prezente : Studies in Sephardic Culture 3». Be’er Sheva: University of Ben Gurion Press: 293-314.

  2. Me emociono leer este articulo ! y gracias a D que algunos vinieron a vivir enbuestro Pueblo Bendito Israel !

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