ELFIDIO ALONSO
Además de los romances recogidos en el disco de Valentina grabado en Aries (Tenerife, febrero de 1972), el romancero de la isla de El Hierro (1) encierra una extraordinaria riqueza, sobre todo si partimos de su limitada extensión geográfica y poblacional, como ya ha señalado Maximiano Trapero en el prólogo de su estudio (Romancero de la isla de El Hierro, Madrid 1985).
Con anterioridad a la aparición de esta nueva recopilación romancística, La flor de la marañuela sólo había dado a conocer unas docenas de motivos, casi todos recogidos en 1954 de labios de doña Petra Padrón Reboso, anciana de Valverde de 85 años. El repertorio se vio notablemente acrecentado con la aparición de 145 ejemplares recogidos por Trapero, con la colaboración de Elena Hernández Casañas, más un estudio musical de Lothar Siemens.
Aunque Maximiano Trapero ha analizado en su estudio el valor que encierran algunos especimenes del repertorio herreño (Virgilios, Blancaflor, Bernal Francés) por su rareza y ser vestigios valiosos del implacable paso del tiempo, parece evidente que estas singulares versiones romancísticas encontradas en El Hierro en las últimas décadas del pasado siglo constituyen valiosas pistas a la hora de demostrar su parentesco con otras variantes sefardíes aún vigentes en Marruecos.
Así ocurre si cotejamos la versión de Virgilios (núm. 1) recogida en Sabinosa a doña María Pérez y Pérez, de 77 años, el 20 de febrero de 1982, con la 12ª del mismo romance, localizada en Larache por Manuel Alvar y publicada en su Romancero sefardí de Marruecos (Universidad de Alcalá, 2003). Baste reparar en las similitudes que se dan entre las siguientes estrofas:
El Hierro: «Peinando mis cabellos, / mis lindas canas también, / que cuando entré aquí dentro, / no pegaba a embarbecer, / y hoy para mí infortuna / me acabo de encanecer».
Marruecos: «Cuando entré en las prisiones / empecé a embebecer, / y ahora ya, mi señor re, / ya me puse a encanecer».
De ahí la apreciación de Trapero, cuando señala: «No será ocioso pensar que a El Hierro pudo llegar por vía de los expatriados (judíos), que o bien se establecieron en la isla o bien hicieron escala detenida camino de América o del norte de África. Esta hipótesis recibe apoyo en el parentesco que ofrecen las versiones del Virgilios con las del mundo sefardí, mucho mayor que con las versiones peninsulares».
Una prueba evidente es la utilización en ambos casos de arcaísmos como embarbecer y encanecer, los dos documentados en el judeo-español como señala Alvar en su citado estudio.
Fuente: LaOpinion.es
N. del E.
(1) El Hierro es la más occidental y meridional de las Islas Canarias (España). Pertenece a la provincia de Santa Cruz de Tenerife. Su capital es Valverde, situada en el municipio homólogo, donde también se encuentran el Puerto de La Estaca y el aeropuerto insular. Además de Valverde, El Hierro cuenta con otros dos municipios: Frontera y El Pinar.
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