El Call de Barcelona (o Judería de Barcelona), aún sin estar tan bien conservado como otros, es la muestra de la huella que dejó la comunidad judía en la Ciudad Condal y bien merece una visita.
La población judía se instaló con los intercambios comerciales con los fenicios y empezó a crecer en el siglo X. La época de oro de las comunidades judías de Barcelona y Cataluña se dio entre los siglos XIII y XIV, convirtiéndose en un centro de referencia para la comunidad judía de toda Europa y el norte de Africa. Destacó especialmente Salomon Ben Adret (1235-1310), gran rabino de Barcelona que jugó un gran papel en las controversias filosóficas, teológicas y políticas. El Centro de Interpretación del Call (Museo de Historia de Barcelona) organiza una exposición dedicada a este personaje.
El Call Major está delimitado por las calles del Call (que era la entrada principal en su confluencia con la plaza Sant Jaume), Banys Nous, Sant Sever y Sant Domènec del Call, Baixada de Santa Eulàlia, calle de Marlet, plaza de Manuel Ribé y finalmente, calle de Sant Honorat.

A principios del siglo XIII, la población del Call había crecido tanto que el barrio se quedó pequeño. Por ello, se organizó otro espacio fuera de la ciudad amurallada, conocido como el Call Menor. Estaba formado por cinco manzanas de casas, una plaza y una sinagoga. Resulta difícil imaginar su aspecto original, puesto que la zona ha cambiado mucho: la sinagoga se reconvirtió en iglesia-convento y la construcción de la calle Ferran, en el siglo XIX, conllevó la desaparición de la plaza.
La convivencia, inicialmente buena, se fue degradando. En 1215, el IV Concilio Laterano adoptó varias medidas contra los judíos: control de los préstamos, prohibición de ocupar cargos que supusieran autoridad sobre los cristianos, obligación de llevar señales en los vestidos, etc. En agosto de 1391, el barrio judío fue asaltado y murieron 300 de sus vecinos. A partir de ese año y hasta 1492, fecha de su expulsión, la comunidad judía fue segregada.
Había unas cinco sinagogas documentadas, aunque actualmente sólo se conserva la Sinagoga Mayor, en la calle Marlet. La sinagoga “Poca” se encuentra bajo la actual capilla de Sant Jordi del Palau de la Generalitat; la sinagoga Nova o Menor se convirtió en la iglesia de sant Jaume en la calle Ferran y la sinagoga o “escuela de las mujeres” en la plaza Manuel Ribé.

En la calle Marlet se puede contemplar una inscripción que recuerda la fundación de un hospital por parte de Samuel ha-Sardi, un miembro destacado de la aljama barcelonesa del siglo XIII.
Otros restos que se pueden ver son los baños o Mikveh en la planta baja de la cafeteria Caelum, en la calle de la Palla.
La necrópolis judía se encontraba en la montaña que le da nombre, Montjuïc (monte de los judíos), aunque las lápidas que pudieron ser rescatadas se conservan en el Centro de Interpretación del Call del MUHBA. Los materiales de construcción se reutilizaban y numerosas lápidas con inscripciones hebreas se encuentran diseminadas por la ciudad, aunque se pueden ver algunas como el Palau del Lloctinent (en la plaza Sant Iu, delante del Museo Marés), y en el subsuelo de la plaza del Rey.
En el Centro de Interpretación del Call del MUHBA se hacen exposiciones e itinerarios guiados para conocer mejor esta comunidad que dejó una marca importante en la ciudad y que afortunadamente continúa participando del carácter multicultural de Barcelona.
Centro de Interpretación del Call – Museo de Historia de Barcelona
Dirección: Plaza Manuel Ribé, 3
Horario:
De 1 de mayo a 31 de octubre: Lunes cerrado. Martes solo grupos con reserva previa. De miércoles a viernes de 11 a 14h Sábados de 10 a 19h. Festivos y lunes vigilia de festivo de 10 a 14h.
De 1 de novimebre a 30 de abril: Lunes cerrado. Martes solo grupos con reserva previa. De miércoles a viernes de 11 a 14h Sábados de 10 a 17h. Domingos de 10 a 20h. Festivos y lunes vigilia de festivo de 10 a 14h.
Precio: 2 €
Web: http://www.bcn.cat/museuhistoriaciutat/es/muhba_el_call.html
Fuente: Descubriendo Barcelona
NdR: Prestando atención, puede verse una cruz esvástica sobre la piedra de la inscripción de la Calle Marlet fruto de algún atentado que a pesar del tiempo no ha podido limpiarse del todo. De acuerdo a la posición y la luz con que se tome esta foto esa inscripción se ve más claramente.
eSefarad Noticias del Mundo Sefaradi
En el pasado mes de Julio tuve ocasion de visitar en lugar de la sinagoga de la calle Marlet en compañia de dos turistas israelies. Emocionante el reencuentro con nuestras COMUNES culturas. Shalom
La restauracion de la antigua sinagóga mayor, representó a mi juicio el punto de partida para la recuperacion del «Call» barcelones, hasta entonces muy abandonádo …
Cábe pues felicitárse de este hecho, por lo que tiene de simbólico, y por el impúlso que tal supúso en la recuperacion de un espácio judio reconocible como tal, para la ciudad de Barcelona y para su entórno histórico …