Álvaro López Asensio, natural de Paracuellos de Jiloca (Zaragoza), es el escritor que ha convertido a la judería de Calatayud en la mejor estudiada de España. Hace unos meses publicó su quinto libro sobre esta comunidad, «Costumbres judías de Calatayud y Sefarad».
Álvaro López Asensio dedicó siete años a estudiar en profundidad a la comunidad judía bilbilitana. Desde 2003 ha publicado cinco libros sobre diferentes aspectos de su forma de vida. El quinto de ellos salió a la venta antes del verano bajo el título «Costumbres judías de Calatayud y Sefarad».
En esta obra, el escritor ha tomado como base 21 procesos de inquisición abiertos contra 81 judíos conversos bilbilitanos acusados de «judaizar». Así ha rescatado la forma de vida, las costumbres y las tradiciones de esta comunidad y las ha convertido en una novela de suspense.
Pregunta.- ¿Cómo le definiría «Costumbres judías de Calatayud y Sefarad» a alguien que todavía no ha tenido la oportunidad de conocerlo?
Respuesta.- Es un libro sencillo, ameno y, sobre todo, entretenido, porque trata de las costumbres, usos y ritos de unos bilbilitanos que vivieron hasta el siglo XV en Calatayud. Esto está sustentado con textos de los procesos de inquisición y contado con un lenguaje, podríamos decir, periodístico. Pienso que es un libro para disfrutar.
P.- La obra se divide en cuatro partes. ¿Podría destacar algo de cada una de ellas?
R.- En primer lugar, hay una introducción sobre la Inquisición, sobre los 21 procesos que he considerado y las 81 personas acusadas, y también pinceladas sobre la época en la que fueron instruidos. La segunda parte habla del ciclo vital judío, desde el nacimiento, la circuncisión y la mayoría de edad a los 13 años, hasta las ceremonias de noviazgo y boda, las enfermedades, la muerte y el velatorio. La tercera parte está dedicada a la religión, pasando por la oración, la limosna y la dieta judía. La última parte, recoge sus fiestas, entre las que destacan el Sabbat, la Pascua, Hanuká o los ayunos.
P.- Usted ha conocido la forma de vida judía a través de esos 21 procesos de inquisición abiertos a 81 judíos conversos bilbilitanos acusados de volver a «judaizar», pero, ¿qué visión percibe el lector de este mundo?
R.- El lector, cuando se introduce en este tema, queda enganchado. Desde el principio es como una novela de suspense. Empieza a descubrir factores nuevos, sensaciones nuevas y ritos del ciclo vital judío desconocidos. Descubrir cómo esta gente entendía la vida y hacía sus ceremonias es algo que atrapa a la gente, le envuelve y le obliga a querer saber más. Además, lo bonito es que, aparte de explicarlo, está fielmente reflejado y contrastado con textos de los procesos de inquisición, por lo que todavía se hace más ameno y más atrayente. La gente queda envuelta y se identifica con cada uno de los ciclos vitales y con cada uno de esos usos, ritos y costumbres.
El quinto libro salió a la venta antes del verano
P.- ¿Cuál es el rito o costumbre más llamativo que recoge el libro?
R.- El recetario de cocina y el ámbito de las supersticiones. Existía la medicina alternativa y dentro de esa medicina se creía que ciertas enfermedades eran causadas por el mal de ojo que una persona te había echado. En esa mentalidad de superstición había fórmulas y sortilegios para romper el maleficio. También me llama mucho la atención la cantidad de recetas de cocina y, sobre todo, de dulces que comía la comunidad judía y no la cristiana. Eran recetas culinarias pertenecientes a ellos y que también aparecen en los textos de inquisición. La verdad es que éste me parece un tema precioso para estudiar y leer.
P.- Además de por la forma de vida judía, a raíz de este libro cabe preguntarse por sus relaciones personales. ¿Cómo era el trato que mantenían los judíos conversos con los que no se convirtieron?
R.- Antes de la Inquisición, es decir, antes de 1488, las relaciones entre judíos y conversos eran espléndidas y familiares. Se hacían visitas, se intercambiaban regalos y se hacían favores. Cuando llegó la Inquisición, esto quedó totalmente prohibido y si lo hacían a escondidas se iniciaban procesos contra ellos como los que yo he estudiado.
P.- «Costumbres judías de Calatayud y Sefarad» es su quinto libro sobre temática judía. ¿Cómo ha logrado reunir tanta información sobre esta comunidad?
R.- En el año 1990 empecé a investigar y estuve siete años recopilando miles de fichas de los Archivos de Protocolos Notariales, del Archivo Histórico Provincial y del Archivo de la Corona de Aragón. Entonces me di cuenta de que había tal cantidad de información, que daba para muchos libros. Empecé a agruparla y los cinco libros que he publicado ya son fruto de una parte de ese trabajo, pero todavía me queda por investigar y por publicar.
P.- ¿Podría adelantar algo sobre esas futuras publicaciones?
R.- Por ejemplo, faltan libros del ordenamiento jurídico, el derecho, los privilegios, la economía y los impuestos judíos. Son temas de los que hay cantidad de información y que poco a poco iré dosificando, hasta completar en diez volúmenes todo lo que era la vida de esta comunidad socio-religiosa que vivió en Calatayud en el siglo XV.
Fuente: AragonDigital.es
eSefarad Noticias del Mundo Sefaradi
Muy interesante tu trabajo.Ya que quita aspectos de erudicción que podrían alejar al lector.Al contrario, sitúa la vida de los judíos al mismo nivel que todos y con la máxima naturalidad.
Por razones parecidas intento rescatar el legado material judío, en forma de fragmentos, documentos etc.Soy conservador-restaurador de documentos y libros.Aunque mi campo es infinitamente más pequeño que el de la investigación.
Creí leer que tus libros están publicados por «certeza».
Un gran saludo
Sergio