SARA FERERES DE MORYOUSSEF escribió el delicioso libro «Larache, crónica nostálgica». También es una autora de relatos y cuentos desde los que da una visión muy curiosa de Larache, su forma de describirla, de rememorarla, de recordarla… Especialmente porque utiliza el jaquetía o haketía como lengua vehicular, y eso le da un valor especial a estos relatos, pues a su memoria privilegiada, que le hace reproducir hechos y escenas de hace tantos años, une el recuperar ese habla tan característica de los hebreos de Larache y de Tánger. En fin, son una especia de relicario que hemos de preservar como otro de los patrimonios culturales de Larache. ![]()
Ya´hasrá… ¡Larache!
Dezi.ime: ¿Quién es el La´haraishi, que s´olbidó, de lo que gozó de wueno en su pueblo? Creoy que denguno. ¿Qué puedoy contarvos sobre muestro pueblo querido que no seppais? Son tantas las remembranzas que mes´arrebolben y no hhayo como sacal-las. ¡Namás… esos paseos por la calle de los cines, el Ideal y el Teatro ´spaña…!

Entavía tengoy en los oyidos los cantares que salían por los altabozes istalados en el paseo. Aunmiro a los bendedores de hhajjitas que subían y bashaban por la calle, ofresiendo albeyanas, garbansitos y pepas tostados… Aunlostengoy en la memoria. Tampoco olbido a los pescadores, con los carsones arremangados y descalsos, bendiendo sus cartuchitos de caracoles, quisquías y gambas, los tengoy, clabados en el recuerdo. No bos olbidatis del barquiyero, el morito con su tarbush colocado a la flamenca ,que se paraba, enfrente de los cines cuando iba a empesar la funsión ¿Yaaak?
Pol’la noche sabbaaad…, camiaban la peliculá de la semana. Mozotras, el día biernes… yaaa ´stabamós de ´hassas en la cola, gher pa´apartar las entradas del sabbad, no fera que no hhayaramos wuenos sitios. Las peliculás ´staban catalogadas, como “aptas y no aptas”. Entre mozotras, las al´hazbitas mos preguntabamós: ¿“Aptates au no aptates”?, au sea…, si cumplimos, au no, los l4 años que eraba la edad pa´ntrar a mirar las de los grandes. Los días dal´had, por la mañana…, ponían cine de “coboys”. Unas peliculás del año de zemán. Pero ¿Qué querís? Eran baratas y los niñitos (jjudiós, quistianos y moritos), yenaban la galería “general”, ande tamien, munchos de los grandes (sin munchos chavos), subían. Y lo que hhabía de soldaditos… ¡Una guezzerá! En esa “General”, todos comían pepas (eraban baratas)…pero las cáshcas y los´cupitajos… mos caían sobre mozotros, los que´stabamós sentados en las butacas. ¡Cuánto ´jnés…! ¡Por el Dio! Maaa…! ¿Qué se podía hhazer? Ansina se bibía en los cuarteles y en el mel-la´h y en el soco chico.
Muncho´stá que contar sobre Larache. De cada bez que me sente a´ scriber, boz alegraré con otras cozitas. Awuera que´stoy sharfa, me cansoy muncho las pielnas. Se me hhinchaaan ¡Como botas! y tengoy que ponel-las sobre una almohada pa´ que´sabashe la hhinchasón. ¡Perdonaime! Wua wueno, hhatta otro día con el fabor del Dio. No bos olbido. Que el Señor del Mundo bos hhadee. Amén.
Sara Fereres de Moryoussef Caracas Junio 2007.
Fuente: Raque Fhima
eSefarad Noticias del Mundo Sefaradi