SEFARAires en eSefarad.com – No 4/ Agosto 2002

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BOLETÍN PERIÓDICO de distribución sin
cargo por correo electrónico
No 4 / Agosto 2002

Creación y Dirección:
Arq. Luis León
Asesores de Dirección:
Sr. José Mantel y Dr.Nisin Mayo
Escriben en este número:
Alicia Benmergui, Santó Efendi,
Nisin Mayo, José Mantel y Luis León

Declarado de “Interés Cultural”
por el Departamento de la AMIA
( Asoc. Mutual Israelita Argentina )

Editorial

La pasada semana se realizó una nochada sefaradí organizada por el CIDICSEF. En ella fue la estrella invitada la señora Matilda Koen-Sarano, destacada estudiosa del folklore y lengua judeo-española. Su participación en las actividades del Centro, se extendió en dos días posteriores como clase abierta sobre la lengua djudeo-española, y con un cierre de despedida el sábado siguiente, donde Matilda en otra nochada especial cerró su visita con una batería de cuentos “salados” y sobre Dyojá. Su sóla presencia tras el micrófono es suficiente para dudar seriamente de los agoreros que sentencian que en pocos años desaparecerá el dyudesmo. Con su gracia habitual, en sus clases transfirió a los presentes una enorme cantidad de información y conceptos sobre la lengua judeo-española, relacionándola con otros idiomas aportantes, haciendo paralelos y diferencias del habla a través de los siglos y de las distintas comunidades, tratando de sintetizar en una clase, la idea del judeo-español como idioma vivo y cambiante, que por su historia, posee diferentes variantes sobre la forma de escritura. Además dejó en los concurrentes, la noción de una lengua que permite la creación poética, teatral y musical como cualquier otra, lo cual vuelvo a repetir, permite dudar con fundamentos que el judeo-español esté en franca desaparición.

Luis N. León

LENGUA JUDEO ESPAÑOLA (JUDESMO)

Refranes y Expresiones

por Luis León

En este número, dedicaremos el análisis de refranes del judeo-español a los referidos a “la nuera”. Es un tema que incluí en mi libro Refranes y Expresiones sefaradíes, de la tradición judeo española de Esmirna (Editorial Milá-AMIA, 2001), formando parte del prólogo, a manera de ejemplo sobre  las creencias y conducta de los sefaradíes, que pueden deducirse al analizar los refranes y expresiones de sus tradiciones. Aquí  amplío lo escrito en ese trabajo, agregando más refranes.

La nuera sefaradí, en la tradición y la cultura judeo-española, cumple un difícil papel. En parte debido a la influencia mediterránea de núcleos familiares tradicionales y algo cerrados a la “intrusión” de otros apellidos, otro tanto por el rol que desempeña la madre respecto  a sus hijos, no solamente durante la crianza sino aún después que estos están casados (ver el comportamiento de la madre en los pueblos del sur de Italia y norte de África). Por eso el término nuera que en ladino conserva su origen español, a menudo se reemplaza por elmuera, respondiendo a una costumbre expresada en la lengua, de transformar ciertas palabras para convertirlas en despectivas por asociación fonética, en este caso con muera..

Sin querer extender el análisis al campo sicológico, es notable que la “ madre dyudía” teme perder influencia frente a sus hijos, cuando eligen su pareja para formar un hogar, y como una verdadera “campaña publicitaria” de duración centenaria, incorporan en los dichos de la vida cotidiana advertencias genéricas contra las nueras para influir sobre el ánimo de los varones desde chicos. De ninguna manera debe interpretarse dichos refranes como un atentado a la imagen de la mujer , sino exclusivamente en su papel de nueras, que al llegar a cierta edad se compartirá entre su doble desempeño de nuera respecto a su suegra y de “madre damnificada” respecto de las esposas de sus hijos.

Barre la elmuera lo que ve la suegra (igual al de la tradición española)

En la cabecera te la topes (maldición que supone a la nuera como castigo)

Elmuera, dolor de muela ( de claro significado)

Nuera fuites,suegra serás, lo que hizites te harán (como advertencia a la nuera)

Quen hiyos tene, con gatos y perros esfuegra (relación entre consuegros) (opinión pesimista sobre la calidad humana de la familia con quien un hijo va a relacionarse)

Nuirica culibrica (la nuera es como la culebra)

Muera, culebra con kimané (serpiente de mandolina) (del mismo tenor agresivo que el anterior considerándola un tipo de serpiente)

Mi nuera bien cuzina, guay del alzete y de la farina (se burla de las cualidades de cocinera de las nueras)

Nuera en caza, caza desfamada (difamada)(cuando la nuera vive en el hogar de la suegra, la casa será difamada)

Quere que le tape la cara y le destape el culo? Este se desprende de una historia breve: Un hijo pide a su esposa, mostrándole la cama en que su madre yace, que vaya a preguntarle si necesita algo. La mujer le responde que siempre que le pregunta ella dice que no. La nuera se acerca y le dice por lo bajo al oído de su suegra: Ná! Quere que le tape la cara y le destape el culo? La suegra responde prontamente que no, y la mujer muestra a su esposo como su madre se niega a recibir sus ofrecimientos.

¿Te hizites daño hiyo? También proveniente de una historia en que cierta mujer para aceptar esposarse con un joven, le exigió que le traiga en una bandeja el corazón de su madre. Este enceguecido por el amor que sentía, arrancó el corazón a su madre y fue corriendo con la bandeja a entregárselo a la amada. En el camino tropezó y sed cayó. Desde el suelo, el corazón de su madre le dijo ¿te hizites daño hiyo?

CUENTOS Y POEMAS SEFARADÍES

CUENTO
Rubishimón Benyojai
por Luis León

– Rubí Shimón Ben Iojai, mos acompaña akí y en la kái, Alfridico. Cuando lo bushkaron para matarlo, fuyieron él y su isho a la muntanyia.

Era un cuento como cualquier otro. A la abuela Masaltó le agradaba narrarnos trozos bíblicos, que de vez en cuando mechaba con un poco de cábala y fábulas de Esopo. Yo la escuchaba con admiración, y habitualmente, haciendo dibujos sobre cartón, yo levantaba cada tanto mi cabeza, para controlar que no callara, y volvía a bajarla en silencio, para zambullirme en  el dibujo, sin saber en realidad si debía entender todo lo que ella me contaba, o simplemente disfrutar del misterio de escucharla.

– Lo bushkaron, lo bushkaron, ama no pudieron toparlo. No los pudieron topar porke se enkasharon en una kuevika dipidrida del mundo y de la dyente. I kumieron i bevieron de la luvia. Asta ke un día, en supitó vieron una lumbre maraviosa, yiegaron los mal-lajim i le disheron: “Los ke te kisheron firir iá no´stán, el ke te kiyo… , e interrumpió por unos segundos su cuento, para evitar pronunciar la palabra “muerte”, dijo por lo bajo “el Dió que no mos  traiga”, y continuó.

-…los mal-lajim le diyeron: podesh avoltaros kon la famía tu i tu iyo… I Rubishimón Benyojai se avoltó…

 De adulto, a menudo, recuerdo la energía de las palabras de la abuela Masaltó, y la melodía de ese idioma diferente al que hablaba mamá o la maestra en el colegio. Desde chico, aprendí a diferenciar los diversos idiomas que ella empleaba. El griego servía por ejemplo: para advertir a mi madre que pensaba que la empleada estaba embarazada. El francés en cambio lo reservaba para ocasiones en que compartía recuerdos gratos con alguna amiga de Esmirna. El turco era para las cosas cotidianas, donde “pocillo” era findyán y se cocinaba dentro de un tendyeré o un tipsín. El hebreo estaba en lo religioso; ella  meldaba la Torá de pequeños libros, encuadernados con tapas duras y un tanto deshojados, en momentos donde estaba sola y deseaba conectarse con Dios.

– Entonces existen los ángeles, como dijo la maestra!. Mi pregunta complicaba la explicación de la abuela.

Mal-lajim son komo ándyeles, nos decía, aclarando de inmediato que no poseían alas, ni tenían cara, pero eran como ángeles!.

– Pero cómo pueden existir y volar sin alas?, le decía yo empecinado.

– Los mal-lajim pueden azer de todo, porke es el Dió ken los manda. Los djidiós no azen estatuas de ándyeles porke no se puede azer  estatuas, porque….

Y allí comenzaba con la próxima historia

Kuando Moshé abashó de la muntaña, vido que los djidiós, no todos, izieron como un turiko de oro, komo azían los egypsianos, y Moshé se enoshó tanto, ke rompió las tablas ke El-ke-no-se-puede-mentar le dió.

Cuando crecí y la abuela ya no estaba junto a nosotros, un día caí en la cuenta que el Rubishimón Benyojai del cuento infantil, resurgió en una sinagoga. Hacía años que no visitaba el templo y tampoco permitía regalarme tiempo para los recuerdos. Mi padre acababa de morir, y decidimos entre los hermanos, que debíamos realizar la ceremonia que él destinaba en vida a los suyos cuando morían. Empleaban un poema acróstico dedicado a Bar Iojai, precisamente Rubishimón Benyiojai el de los cuentos de la abuela.

Bar Iojaaaai, or muflé rum maaaaala, yaréta mileabit qui raab la,
taalumá veayin coreeeee  la,
at querub mimschaj zib oreeeeja
Bar Iojaaai, aschré yoladtéeeeja,
aschré aam em lomedéja,
veascré aomedim al sodéeeeja,
lebusche jósechem tuméja veuréja.

En segundos, esa antiquísima melodía, que no se escribía sobre el pentagrama, me devolvió la imagen de Masaltó rodeada de nietos, y me permitió despedir a mi padre con plenitud. Allí estaba Bar Iojai el rabí Bar Iojai, al que todos los hombres llegados de Esmirna y sus hijos cantaron en coro, por la memoria de los que se fueron, como Rubishimón Benyojai, que pidió que no lo llorasen al partir (el Dió que no mos traiga), y para él compusieron esa hermosa y alegre melodía. Recordé a los ángeles, los mal-lajim que sin tener alas iban a todos lados, y a Moisés descendiendo con las Tablas Sagradas, prohibiendo que su pueblo hiciera figuras antropomorfas. Cuando de grande me convertí en pintor, un reconocido pintor, aún sabía por qué razón elegí la pintura abstracta y no figurativa para expresarme como artista.

Bar Iojai, aschré yoladtéja, ashré aam em lomedéja
Veaschré aomeddim al sodéja
Lebusche jóschen tuméja veuréja…

 POEMA

Trapikos de l´alma

Por Beatriz Mazliah (*)

Karkumido tengo
el bodre de l´alma
de arondyar la vida

Los oshos siempre adelantre
i a las espaldas
la voz de los ke amí
i me desharon

Sostiene, musher,
ata,
kudia,
asusheta,
conserva palabras, sabores,
trapikos de la memoria;
bogo grande i desmodrado
ke aínda aier
kargó mi madre.

(*) Beatriz Masliah es poetisa y escultora. Tiene varios libros publicados en castellano, entre los cuales están: Rituales, Del Mar Dulce, Respuesta al Vértigo. Es autora de poemas en judeo-español, y entre sus trabajos se encuentra Solo kon verte ´stó cumplida, editado como “carpeta de poemas”.

Forma parte del seminario permanente de Cultura Sefaradí, y sus poemas figuran en antologías editadas en el extranjero como Antología de poesías en judeo-español en Murcia con recopilación y textos de Salvador Puche, y otra trilingüe publicada en Austria (en turco, alemán y judeo-español).

 

TRADICIÓN SEFARADÍ

LA Shoá(1) de “los muestros”(2)

por Santó Efendi
(desde Maryland, USA para SEFARaires)

Como todos sabemos, pero recordamos muy poco, nuestra contribución a la Shoà fué muy significativa considerando la proporción de gente exterminada frente al número total de Sefardim (3) que vivían en Europa antes de la Segunda Guerra Mundial. Unos pocos  de “los muestros” que volvieron del infierno de los campos de exterminio,  tuvieron ánimo y fuerzas para volver a vivir y fueron capaces de iniciar una nueva vida.  Uno de esos campeones a quien todos saludamos con gran respeto y admiración es el Profesor Haim Vidal Sephiha, nacido en Bruselas, Bélgica, en 1923, en una familia de inmigrantes Estambulís (4). Fué deportado a AuschWitz en 1943, siendo estudiante de Ingeniería Química. A la vuelta del infierno, con la perspectiva de lo allí vivido, decidió reorientar su carrera y dedicar su vida a estudiar el Ladino y la cultura de los sefardim, tronco del cual todos nosotros derivamos. En reconocimiento a su labor como lingüista, el gobierno francés creó para él, en 1984, en París, el Instituto Nacional de Lenguas y Civilizaciones Orientales, de la Universidad de la Sorbonne, en donde Sephiha comenzó a dictar la primera cátedra de Judeo-Español, y donde continúa desarrollando sus actividades de investigación científica y enseñanza de alto nivel.  Asimismo desarrolla trabajos similares en centros de investigación de Bélgica.

En 1974 fundó la revista Vidas Largas, publicada en Bruselas, dedicada a promocionar la lengua djudeo-española. Ha escrito numerosos artículos y libros en varios idiomas. En 1996, un grupo de estudiosos de varios países  europeos e Israel, publicaron un libro de homenaje a Haim Vidal Sephiha, de la serie Sefárdica (5), recopilando una cantidad de trabajos de campos tan variados como música, literatura, lingüística del judeo-espanñol, lingüística del ladino, sociología, historia, y perspectivas futuras de estos campos en relacón a la cultura Sefaradí.

Hace, unos dos años, Haim volvió de visita a Auschwitz, invitado por la  Asociación France-Culture. Haim describe esa visita como una terrible experiencia (6), comprensible  aún después de 55 años de haber salido del infierno, del cual Dante no pudo haber tenido ni la menor idea.  Al notar que Auschwitz tiene 20 placas “in memoriam” escritas en los idiomas de quienes fueron exterminados allí por la máquina bestial Nazi, pero no tiene aún una placa escrita en Ladino, lanzó una campaña mundial para solicitar el agregado de la Placa Numero 21 con el siguiente texto, homologo al de las otras 20, que tendrá este texto:

KE ESTE LUGAR, ANDE LOS NAZIS
EKSTERMINARON A UN MILYION
I MEDIO DE OMBRES,
DE MUJERES I DE KRIATURAS,
LA MAS PARTE DJUDIOS
DE VARIOS PAIZES DE LA EUROPA,
SEA PARA SYEMPRE,
PARA LA UMANIDAD,
UN GRITO DE DEZESPERO
I UNAS SINYALES.
AUSCHWITZ – BIRKENAU
1940 – 1945

Gracias al milagro de Internet, miles de personas de todo el mundo firmamos un petitorio solicitando la instalación, junto a las otras 20, de la Placa Numero 21. Dicho petitorio fue atendido por las autoridades correspondientes y durante  marzo de 2003, dicha placa será instalada junto a las otras. Este magnífico resultado pudo ser logrado gracias a la autoridad moral de alguien que nunca perdió la esperanza en la vida creativa, y en lugar de seguir el consejo del Dante, en su celebrada Divina Comedia, “lasciati ogni speranza voi che qua entrati”, siguió el camino indicado por Don Isaac Abravanel en su Respuesta a los Reyes Católicos, al Decreto de Expulsión firmado en el Palacio de La Alhambra, en Granada,  el 31 de Marzo de 1492,  cuando les expresó en presencia de la Corte: ….Porque donde quiera que vayamos, el Dios de Israel está con nosotros. 

El 18 de Julio de 2002, Tisha B’Av, se cumplieron 510 años de nuestra salida de España.

  1. Del Hebreo, holocausto
  2. Del Ladino, los nuestros
  3. Del Hebreo, sefardíes
  4. Del Ladino, natural de Istanbul
  5. Hommage a Haim Vidal Sephiha, Winifried Busse et Marie-Christina Varol-Bornes, Edts., Peter Lang, Berlin, 1996.
  6. sefarad.org/publication/lm/042/1.html www.sapharadshoah.org

 

 

Dicho me han dicho

Por José Mantel

Dicho, me han dicho
ke mi amor ´stá en Venezia
dando y baratando (1)
kon una nave inglesa

Madre, deme su licencia
ke lo kero ir a servir
kon mi amor me kero ir
kon mi amor me kero ir, madre
kon akel le amaba ió

 

 

(1)expresión equivalente a “haciendo y deshaciendo” 

Esta es una canción de novia, que solían entonar las mujeres casaderas de Esmirna, y que con la inmigración llegó a Buenos Aires.  El contenido de la letra, muestra el deseo de sumisión y servicio en la mujer joven respecto a su hombre. Eso, anecdóticamente, ha servido de argumento para que algunos maridos reclamen a sus mujeres el cumplimiento del espíritu de la letra que cantaban: “…ke lo kero ir a servir

 

 

INVESTIGACIÓN Y ENSAYOS

La remota historia  de los sefaradíes

por Luis León

La consideración del tema de los establecimientos judíos en la Península Ibérica en épocas remotas, reúne a adeptos y estudiosos con descreídos, que consideran ese tema como fantasía bíblica. Sin embargo muchos autores, judíos y no judíos, han tratado de recoger datos acerca de las huellas hebreas en épocas en que la Biblia los describe en tierras de Sefarad.

            Fueron los propios judíos de España quienes a mediados del siglo XV, comenzaron a darle gran importancia al asunto, como forma de  fundamentar que su llegada a la Península es anterior a la de aquellos que procuraban expulsarlos. Quizá también, según  algunos autores, vaya dirigido a demostrar que por haber estado allí desde la destrucción del primer Templo por parte de Nabucodonosor, era absurdo acusarlos de matar a Jesús, trillado argumento empleado para justificar los saqueos y persecuciones a que eran sometidos periódicamente

Itzjak Abrabanel, ha aportado estudios al respecto, cuando analizando el libro de los Reyes (Abdías 20 y Zacarías 12,7), un año después del Edicto de Expulsión, dice: “…Pirro es quien trajo a España habitantes de Jerusalén a las tribus de Judá Simón, Benjamín, Simón, levitas y sacerdotes, una gran multitud que vino con él voluntariamente. Los condujo al reino de España (haciendo sinónimo a Sefarad y España) a través del mar en naves, estableciéndolos en dos provincias…”, que eran: la de Lucena (hoy Andalucía) y la de Toletula (hoy Toledo), afirmando que los pobladores provenientes de la tierra bíblica asignaron a las ciudades nombres similares a los que tenían las poblaciones entorno de Jerusalén: Maqueda, Escalona (por Ascalón)(1).

Haim Beinart, dice: ”merece la pena estudiar detenidamente las palabras de Abrabanel, que puso el acento en nombres de lugares relacionados con sitios bíblicos con el fin de demostrar la antigüedad de la presencia judía en España”, y exactamente eso es lo que hacen otros autores, que rastrillan los toponímicos relacionando antiguas denominaciones de los asentamientos peninsulares con palabras hebreas, ya que no existen documentos o piezas que daten de esa época para fundamentar la llegada. Aldo Ottolenghi (2), va mucho más allá, afirmando que la cultura judía que hoy aceptamos es la etapa posterior de una  semítica muchísimo más remota. Vuelca en su trabajo, gran cantidad de elementos tratando de fundamentar una lejana evolución de las creencias que derivan en el judaísmo conocido. Esa supuesta cultura remota, según este autor, basada en el culto a Yaveh, es anterior a los orígenes bíblicos y llega hasta América, para lo cual describe objetos con escrituras semíticas, encontrados en nuestro continente y en Europa.

Pero volviendo a las tierras de Sefarad en tiempos remotos, Manuel de Pomar(3), en su libro La España del Rey David, relaciona denominaciones de las antiguas localidades de la región Cantábrica con términos de origen hebreo. Así entre innumerables poblaciones, podemos ejemplificar en Galicia, basado en el vocablo ”gan” , (en hebreo se traduce como jardín, prado, campo), existen 117 lugares, como Gandarón, Gandarrosa, Gandar, Ganduma, Gandaríos, etc. En Orense, contabiliza trece sitios y en Pontevedra siete. De esta manera, gan-ivrí (en hebreo: jardín de los judíos) generaría el término Cantábrico.

Otro dato interesante que da Manuel de Pomar en su libro, es referido al prefijo Gáleth. Recuerda que Jacob hermano de Esaú, a quien compró la primogenitura por un plato de lentejas,

se asiló en tierras idólatras con su tío Laban. Cuando se disponía a regresar a su tierra, despidiéndose de Labán, vio pequeñas estatuas a las que su tío (idólatra) atribuía poderes sanadores. Su mujer Raquel, monoteísta como Jacob, las robó, pero Labán los siguió para reclamárselas. Limadas las diferencias, ambas familias hicieron un acuerdo de amistad, por lo que Jacob mandó erigir un pequeño obelisco (masebáth), al que puso el nombre de “Gáleth”, ungido con aceite, consagrado a Dios. Luego ordenó a los suyos, arrojar piedras alrededor de dicho “gáleth” hasta formar un túmulo. En Galicia, túmulos similares, reciben la denominación de “milladorio” o “amilladorio”. Hay muchos, y se encuentran cercanos a los sitios sagrados o de peregrinación. El paseante, al circular frente a ellos, arroja una piedra para aumentar su tamaño; a esta costumbre antiquísima, no se le ha encontrado en Galicia, ninguna explicación hasta el momento, pero se sigue conservando, tal es así que se venden piedritas en los comercios cercanos a los lugares de culto.  Un ejemplo muy conocido de esos túmulos, es el de San Andrés de Teixido en la Coruña, que tiene una frase tradicional: ” Vai de morto quen no vai de vivo”. Podría agregarse como antecedente, que una antigua costumbre judía vigente hoy en día, quizá derivada de la historia antes descripta, consiste en dejar una pequeña piedra en los cementerios, junto a la tumba de los seres queridos. Además de la palabra “gálleth” derivaría el término “gallego”. También en esta región española, es costumbre colocar monolitos que demarcan un suceso, formándose el culto a los “Peitos de Ánimas”, que el mencionado autor considera una cristianización del culto a la masebath.

“Cuando casi faltan los restos arqueológicos, cuando no hay documentos que testifiquen una determinada verdad, quedan dos posturas posibles ante el pasado: la primera, ignorarlo y negar rotundamente lo que carece de demostración palpable; la segunda, buscar en los mitos y en los viejos libros religiosos lo que puede esconderse detrás de tantas palabras oscuras que narran en clave simbólica un pasado sacralizado por la tradición.”(4) Por eso, leyendo a Ezequiel 27,12-14, se encuentra: “Los de Tarsis traficaban contigo en gran abundancia de productos de toda suerte: en plata, hierro, estaño y plomo, te pagaban tus mercancías. Javón y Túbal y Mesec, comerciaban también contigo y cambiaban tus mercancías por esclavos y objetos de bronce. Los de la casa de Togorma pagaban sus mercancías con caballos de tiro, corceles y mulos “. En  Ezequiel 27, 25: “Las naves de Tarsis eran las caravanas que traían tus mercancías”. El reino de Tartessos con el que comerciaban los judíos es un dato histórico. Iban en busca de estaño para fabricar bronce, y lo hallaban en las costas gallegas y las islas británicas, trasladándolo  a esta población fenicia. Se cree que allí habría una serie de fábricas que procesaban el metal antes de embarcarlo.

Leemos en Abdías,20 “… y los cautivos de ese ejército de los hijos de Israel, ocuparán el país de los cananeos hasta Sarepta, y los cautivos de Jerusalén que están en Sefarad, ocuparán las ciudades del mediodía”. Se estima que esta mención a la región empleando el término “sefarad” data aproximadamente del 66 a. de C. Si tratamos de rastrear más adelante, en la era actual, a comienzos del siglo III, se descubrió una lápida (luego perdida), citada por el padre Mariana en Granada. Se trata del primer habitante hebreo que se haya documentado, eran los restos de una niña de poco mas de un año. Desde aquí es fácil reconstruir el derrotero, ya que hay suficiente documentación sobre la etapa del arrianismo hasta la conversión al catolicismo de Recaredo I, en el tercer Concilio de Toledo.

(1) Haim Beinart, Los judíos de España,  Cap. 1 – Los comienzos – Edit. Mapfre, Madrid, 1993
(2) Aldo Ottolenghi, 2000 años de prehistoria judía – Editorial Plus Ultra, Buenos Aires
(3) Manuel de Pomar, España del Rey David, Génesis fundacional hebrea de Iberia y ocaso del mito celtista gallego, Editorial L.O.L.A, Buenos Atres, 1999
(4) Juan G. Atienza, Caminos de Sefarad, Guía Judía de España,  Pág. 23, Ediciones Robin Book, Barcelona, 1994.

Un oficio de djidiós

Por José Mantel

Muchos izmirlíes, se dedicaron a la compra-venta de ropa, muebles, alhajas y adornos usados; el por qué será objeto de estudio de alguien en otra oportunidad. Simplemente voy a hacer una reseña de formas y personalidades en dedicadas a este “metier” en el barrio de Villa Crespo.

Con negocios instalados, y haciendo memoria junto a Pepe Malalé, en los cincuenta quedaban cuatro: “El Guapo” de Rocío (suegro de Alejandro Romay), “El Porteño” de Malalé, “El Gaucho” de Levy  y el de Moshón Cohen, llamado “El Sol Argentino”. Al que más conocí, es a este último, hombre buenísimo con una manía muy particular; de lunes a viernes se le podía decir Moshón, pero sábado y domingo había que llamarlo Don Moisés.

Alfredo Franco, compraba ropa a granel en asilos y cotolengos. Era una catarata de ocurrencias y detrás de su pintoresco aspecto había un gran conocedor de todos los secretos de su trabajo y de una palabra de acero. Ya instalado en su negocio de Av. Corrientes, un amigo le preguntó el precio de un aparato de radio , por el que le había pedido una bagatela, el otro le preguntó si andaba y el le contestó -¿Qué se yo si anda?.

Entre los que se dedicaban a comprar al menudeo, es decir a domicilio, estaban: José Artaleff (cuñado de Franco), los hermanos Contente y los cuatro hermanos Mantel, Alejandro,Marcos, José (fallecido prematuramente) e Israel, mi padre.

Salían a recorrer cuadras y cuadras tocando timbres y pocas veces les era permitidoel ingreso a las casas. Una vez que los conocían, volvían a llamarlos ya que eran muy respetuosos en el trato.

La venta a los comerciantes de las calles Libertad o Junín, se convertían en verdaderos sainetes y los regateos desopilantes con mentiras y falsos juramentos. M;i tío Alejandro por ejemplo exclamaba:  “Por mis iyas ke piedro plata!”, cuando era padre de tres varones. De los compradores de la calle Libertad el que me resultaba más simpático era Don Jacobo que traía caramelos y chocolates para mis hermanas y yo. Años después me enteré que el alias de ese viejito dulce era “El rufián” y que había pertenecido a la tenebrosa Zvi Migdal” (1)

Cuando se trataba de muebles el destino era las compraventas del barrio de Flores, que fueron las que originaron el oficio dentro de la comunidad sefaradí, un tema que desarrollaré en una próxima nota.   

Si realizaban una compra se jactaban diciendo: “a esta la degoí ”, en género femenino, porque generalmente la que vendía era el ama de casa. De vez en cuando pegaban un buen golpe comprando alguna porcelana valiosa , una moneda de oro antigua o una ensaladera de plata pagada como chatarra, y se vanagloriaban en el café agrandando la ganancia a niveles monumentales ya que la viveza y la picardía eran los valores más apreciados entre colegas.

Había quien se dedicaba a comprarles a ellos los zapatos, chalecos, las camisas más viejas y también había un par de sastres, también djidiós, que les hacíanalgunos arreglos para aumentar el valor de la ropa. Por ejemplo, si un pantalón tenía los fondillos muy gastados, se lo mandaba a hacer”djontas” , tarea consistente en meter todo para adentro. Obviamente quien quisiera usar ese pantalón no debía tener nalgas, pero pasaba desapercibido para el comprador mayorista del Once. Como un humilde homenaje, recuerdo a uno de los hermanos Contente y a Moshón Bitrán, sastres al servicio de esta particular forma de reciclado de ropa.

Estos y otros ardides constituían los modestos recursos empleados por los compraventeros sefaradíes del barrio de Villa Crespo, inmigrantes que buscaban insertarse en una nueva sociedad.

(1) Mafia de judíos polacos, dedicada al tráfico de blancas de gran escala.

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