Sofía: historia e inspiración

Una ciudad en un cruce de caminos es una parada para muchos que entran de pasada por algún tiempo, o bien es un sitio donde conviven muchas y diversas etnias…

Hay judíos poblando ya desde la antigüedad esta ciudad tracia, que más tarde se hizo romana. Sin embargo, la comunidad judía crece y se consolida mucho más tarde, cuando numerosos judíos llegados de España (sefardíes), menos de Alemania (asquenazíes) y de Hungría, encuentran asilo en Sofía que en aquel entonces estaba en los límites del Imperio Otomano.

Se instalan en el centro de la urbe y se dedican principalmente al comercio. Su comunidad crece y se consolida y, una vez terminado el dominio turco sobre estos territorios a fines del s. XIX, construyen una de las sinagogas sefarditas más bellas y prestigiosas de Europa. sinagoga sofia

Fue edificada en 1909 en estilo mudéjar con elementos de secesión. Las fachadas del edificio octogonal están profusamente decoradas con elementos plásticos, vinculados entre sí en una preciosa unidad de estilo. En el interior, el suelo está revestido de mosaico policromo veneciano, las columnas son de mármol de Carrara, las paredes están cubiertas de ornamentos, el altar está erguido sobre un podio de mármol blanco con una baranda de fina hechura y en forma de arcos; los bancos para los creyentes están decorados con tallas en madera.

…sitio donde conviven diversas etnias y pueblos.

En 1382, los turcos otomanos se apoderan de Sofía, que había sido importante plaza búlgara desde comienzos del siglo IX, y la declaran ciudad capital de la vasta región administrativa de Rumelia que abarcaba toda la península Balcánica. Aprecian la ubicación de la ciudad como importante centro de convergencia de los caminos que cruzaban el Sudeste de Europa y conducían a Asia. Por ello, a lo largo de siglos, los diplomáticos y viajeros que pasan por Sofía la llaman la capital de la Bulgaria, subyugada tiempo atrás por las tropas otomanas.

sofia-sinagogaApenas a finales del siglo XIX, concretamente en 1879, Sofía es declarada oficialmente capital del restablecido Estado búlgaro. En aquel entonces, la ciudad tiene unos 19 000 habitantes, de ellos 8000 búlgaros, 5000 turcos, 5000 judíos, 900 gitanos y unos 100 extranjeros.
Las últimas estadísticas turcas, de 1869, indican que Sofía estaba en decadencia: tenía sólo 3000 casas, 44 mezquitas, 1870 tiendas, 13 molinos, 6 baños termales, 120 tabernas, 8 escuelas, 18 iglesias cristianas.

Si alguien quiere dirigirse al corazón de la ciudad llamada otrora Sérdica, luego Triáditsa y finalmente Sofía, irá a buscar el venero y llegará a los Baños Termales.

Es que estas fuentes de agua pura y caliente que brota con abundancia se han convertido en el natural lazo de unión para las numerosas culturas que han pasado por el valle al pie del monte Vítosha.

Pueblos y tribus, unos de elevada civilización y otros francamente bárbaros, eran atraídos por algo. ¿Qué es? No podemos saber a ciencia cierta. Pero hay algo que está fuera de dudas. Cuando los forasteros pedían y encontraban asilo en la villa, se lo brindaban los bienintencionados vecinos de la ciudad.

Si erigían su templo y éste quedaba, ello también se debía a la generosidad y hospitalidad de los gobernantes de la villa.

Hoy en día, Sofía es una ciudad cansada y a la vez renovada. Muchos de sus vecinos no son capaces de alzar la cabeza, procurando estar al tanto del ritmo cotidiano de las reformas. Son pocos los que dirán que están agradecidos al destino por convivir con tantas riquezas históricas. Pero lo cierto es que cuando uno llega al venero, al girar la cabeza, avistará el minarete de la mezquita, luego verá la exquisita cúpula de la sinagoga y después las cúpulas de la iglesia catedralicia recortadas sobre el fondo del monte Vítosha. Este viaje, breve pero magnífico y enriquecedor, no es un lujo sino una vivencia diaria para muchos de nosotros.

Fuente: Extraído de Radio Bulgaria

Check Also

Cementerio judío de Sarajevo (Foto: Ricardo Agnoso)

El cementerio judío de Sarajevo, la huella imborrable del legado sefardí en los Balcanes

  Entre lápidas marcadas por las cicatrices de la guerra de Bosnia y apellidos que …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.