
BOLETÍN PERIÓDICO de distribución sin
cargo por correo electrónico
Nº 11 MARZO 2003
Creación y Dirección:
Arq. Luis León
Asesores de Dirección:
Sr. José Mantel, Dr.Nissin Mayo, Dr.Santó Efendi (EEUU), Alberto Benchoan
Escriben en este número:
Prof. Andrés Lascorz, (desde España), Dr.Santó Efendi (EEUU), Nissin Mayo, José Mantel, Luis León
Declarado de “Interés Cultural”
por el Departamento de la AMIA
( Asoc. Mutual Israelita Argentina )
SEFARaires es una publicación independiente, sin apoyo económico de grupos o instituciones Se envía mensualmente sin costo, desde la Ciudad de Buenos Aires, por correo electrónico. El objetivo principal de SEFARaires, es la difusión de la cultura y lengua judeo-españolas, y la trasmisión de la historia y testimonios de los djidiós que llegaron en el siglo XX al Río de la Plata. Todos los artículos, son colaboraciones ad-honorem de los respectivos autores, y reflejan sus opiniones personales. La dirección y redacción de SEFARaires, puede no coincidir con el contenido de algún artículo, siendo el mismo de total responsabilidad del autor.
Editorial
Nuevamente vuelvo a comunicarme con vuestros hogares u oficinas, para hacerles llegar el número 11 de Sefaraires. Y en cada uno de los envíos crece mi sorpresa y emoción de saber que este medio me permite la comunicación con lectores interesados en la cultura y la lengua de los sefaradíes.
Se que algunos, apenas entienden el español en que están redactados la mayoría de los artículos, y a otros le suena lejana la mención a las actividades culturales que anunciamos por este lado del planeta, en Buenos Aires. Pero no obstante se que a todos envuelve un mismo sentimiento de integración, más allá de la geografía o el origen. Recibo a diario consultas sobre apellidos sefaradíes, pedido de datos, menciones sobre lejanas historias del Imperio Otomano (como “La Triste Historia de Rosina, publicada en este número), que provenientes de lugares distantes tienen el mismo objetivo de trasmitir la cultura de los djidiós.
Por eso quien tenga el deseo de enviarnos sus historias serán bienvenidas y apreciadas.
Taller de estudios Sefaradíes de Argentina
Con vistas a programar su actividad que comenzará en marzo, luego del receso por vacaciones de verano en esta parte del globo, se reunió el equipo del Taller de Estudios Sefaradíes de Argentina (TESA).
Se comentaron los proyectos para este año, donde cada uno de los miembros permanentes y los que se acercan por primera vez, expusieron sus ideas sobre temas a elaborar. Como es habitual surgió la necesidad de incrementar las entrevistas a los miembros más antiguos de la comunidad sefaradí judeo-española de la ciudad de Buenos Aires, primera generación argentina e hijos de los inmigrantes de Turquía.
Se recordó con gratitud al señor Shemtov Melamed recientemente fallecido, quien hizo a través de las entrevistas valiosos aportes sobre su experiencia en Izmir de donde emigró a Buenos Aires en la década del 60. Por su cultura y su participación en la célebre Sinagoga Sefaradí de Camargo sus testimonios fueron muy ricos para nuestros trabajos.
Por último el TESA llama a todos aquellos que deseen intercambiar, consultar o comentar sus trabajos sobre los sefaradíes, que se comuniquen con ellos a través del e-mail de Sefaraires.
DJUDESMO – DJUDESMO – DJUDESMO – DJUDESMO – DJUDESMO – DJUDESMO
La vestimenta de los djidiós
por Luis León
No es este el espacio para hacer un estudio sobre las costumbres en la indumentaria de los djidiós, sino entregar un pequeño compendio de términos empleados en el djudesmo sobre la vestimenta. El tipo de prendas usadas, como otras costumbres de la vida cotidiana ha sufrido variantes de acuerdo a la época. Los sefardíes en el Imperio Otomano, llevaban prendas básicas similares a la de la gente del lugar, en su mayoría de uso corriente en el Medio Oriente, dependiendo además, de la clase social a la que pertenecían. A finales del siglo XIX y más definidamente en la primera década del XX, por varios factores político-económicos y culturales, la moda occidental europea, más precisamente francesa, transformó su apariencia con la incorporación de hábitos indumentarios nuevos, y del uso de accesorios y maquillaje en las mujeres. No obstante desde mucho tiempo antes, se denominaba vestimenta “a la franca”, la de los judíos provenientes de Holanda e Italia, que llegaban a ciudades del Imperio Otomano, para hacer negocios.
El siguiente es un listado de términos con sus correspondientes traducciones
- Aldekera . bolsillo
- Chamashir :conjunto de muda de ropa interior
- Chanta: cartera
- Chapeo: sombrero
- Chapines : zapatos
- Chintián : prenda íntima de mujer
- Fez: típico sombrero turco
- Fustán : vestido
- Grabata: corbata
- Paletó ó palto: tipo de sobretodo
- Reboso: pañuelo de cabeza. Otro pañuelo de uso en la sinagoga se denomina con el término griego mandil.
- Shalvar : babuchas turcas. Término empleado burlonamente. ya en el Río e la Plata , para quien usaba un pantalón de talle mayor que el que le correspondía.
- Shishmés: zapatos de terminación puntiaguda, típicos de la época en Turquía.
- Zapateta: calzado típico de la época, en Turquía.
Hay además otros términos ligados a objetos de equipamiento hogareño y los que definen actividades cotidianas que creo interesante incluir:
- Cubishar: cubrirse con una cobija en la cama.
- Descabeniado: sin sombrero
- Caplear: Verbo que define una actividad llevada a cabo por las amas de casa, que hasta la generación anterior se cumplía con regularidad en los inmigrantes llegados a Buenos hasta la década del cuarenta, y hoy en total desuso. Consistía en coser con una aguja gruesa, mediante grandes hilvanes la sábana junto con la cobija o frazada con que se cubrían en invierno. Con ese método, se conseguía que durante la noche no se separaran entre si. Esa tarea debía ser hecha por las mujeres de la casa cada vez que cambiaban las mudas de cama, incluyendo el trabajo de quitar los hilvanes del capleado anterior.
- Tapones ó tapuncikos: trozos de tela, con terminaciones de puntilla en ciertos casos, con que se cubrían los estantes de roperos, destinados a guardar la ropa interior y las camisas.
HISTORIA Y TRADICIONES – HISTORIA Y TRADICIONES
EL REINO VISIGODO (2º parte)
Recordando el vetusto antisemitismo y la intolerancia
por F. Andrés Lascorz Arcas (*)
Resolución del Concilio,[1]
De la condenación de los judíos.
Así como la sinceridad de los fieles debe ser remunerada con grandes dones, del mismo modo la maldad de los infieles conviene sea castigada con la dura espada de los jueces. Pues es justo que se ensalce copiosamente a los que participan de la fe, y se condene duramente a sus adversarios, para que aquellos aprovechen más con el auxilio del Señor, y éstos se debiliten por la resistencia de Dios. Y porque se sabe que el pueblo judío fue salpicado por la feísima nota del sacrilegio, y manchado con el cruento derramamiento de la sangre de Cristo y la repetida profanación del juramento, del mismo modo que son numerosos sus crímenes, así también es necesario que lloren el haber incurrido en tan terribles castigos los que, mediante otros crímenes propios, no sólo pretendieron perturbar la seguridad de la Iglesia, sino que también se esforzaron con atrevimiento tiránico por arruinar a la patria y a todo el pueblo, de tal modo que gozosos por creer llegada ya su hora han causado diversos estragos entre los católicos. Por lo que este atrevimiento cruel y asombroso debe ser castigado con duras penas, y así deben ser juzgados de modo conveniente, para que se castigue enteramente lo que se sabe había sido tramado con perversidad. Y así, mientras en este santo sínodo avanzábamos despacio ocupados en otros asuntos, de repente llegó hasta nuestra asamblea la noticia de la conspiración de estos infieles, de modo que no solamente habían manchado en contra de su promesa, con la práctica de sus ritos, la túnica de la fe que les había vestido la santa madre Iglesia en las aguas bautismales, sino que quisieron también usurpar para sí el trono real, como hemos indicado, por medio de una conspiración. Y habiendo sabido esta nuestra asamblea con todo detalle este crimen infausto por sus mismas confesiones, decretamos que en fuerza de este nuestro decreto sufran un castigo irrevocable, a saber: que según el mandato del piadosísimo y religiosísimo príncipe nuestro, el rey Egica, que encendido por el celo del Señor e impelido por el fervor de la santa fe no sólo quiere vengar la injuria irrogada a la cruz de Cristo, sino que también pretende evitar con todo rigor la ruina de su pueblo y de su patria, que aquéllos habían querido cruelmente provocar, privados de todos sus bienes y confiscadas todas sus cosas, aún la más mínima, tanto las mismas personas de los traidores, como sus esposas y los demás de su descendencia, arrancados de sus propios lugares, serán dispersados por todas las partes a través de todas las provincias de España, sometidos a perpetua esclavitud, entregándoles al servicio de aquellos a los que el rey ordenare, y no podrán bajo ningún pretexto recuperar de ningún modo su estado de hombres libres, mientras permanezcan en la obstinación de su infidelidad, los que fueron completamente infamados con la mancha de sus abundantes crímenes.
Decretamos también que por elección de nuestro príncipe, se designen algunos de los esclavos cristianos de los mismos judíos, que recibirán de los bienes de aquéllos cuanto el tantas veces citado señor nuestro quisiera darles en la escritura de libertad, o en otro documento, y que los referidos esclavos de los judíos que fueron elegidos por el mencionado príncipe nuestro, sin excusa alguna, deberán pagar al tesoro público cuantos impuestos hasta el presente habían pagado los mismos judíos. Finalmente, aquellos que por donación del tantas veces citado señor nuestro recibieron como regalo a los dichos judíos, se comprometerán por escrito delante de su Majestad a no permitirles en modo alguno que celebren y practiquen las ceremonias de sus ritos, ni que sigan por cualquiera de las sendas de la infidelidad de sus padres. Y respecto de sus hijos de uno y otro sexo, decretamos que, a partir de los siete años, no tengan un mismo techo ni trato con sus padres, y que los mismos dueños de aquellos que los tuvieron los entregarán para que sean educados por fidelísimos cristianos de tal modo que unan en matrimonio a los varones con mujeres cristianas y a las hembras las unirán del mismo modo en sociedad conyugal con hombres cristianos, y no se permitirá, como hemos dicho, ni a los padres ni a los hijos, en modo alguno que guarden las ceremonias de la superstición judaica ni vuelvan por ningún pretexto a las andanzas de su infidelidad.
Para las comunidades judías de Sefarad el año 711, 4471/4472 de la Creación supone el final de una calamitosa y penosa experiencia, bajo gobierno visigodo. Los musulmanes comienzan la conquista de la península. la existencia de comunidades judías ciento veinte años después de la conversión de Recaredo confirma la existencia del marranismo.[1]
(5) Traducción griega de comunidad, más adelante denominación del lugar de reunión de la comunidad Beit Knéset, centro de toda la vida de la comunidad.
(6) Manuel Tuñon de Lara. Historia de España, Vol 11. Textos y documentos de historia antigua, media y moderna hasta el siglo XVII.
(7) Según una teoría, la famosa ceremonia de la Anulación de Votos en la víspera del Día de la Expiación, la Kol Nidré (todas las promesas), se instituyó en favor de aquellos cripto-judíos españoles, al fin de librarlos de cualquier intento de observar el cristianismo en el año siguiente. Según esta opinión, los congregantes se cubren la cabeza con el tallit en ese momento, para que cualquier cripto-judío de entre ellos pueda evitar reconocerlo; la referencia inicial a los Abaryanim (y. e. “los transgresores”) ¡se considera como una alusión críptica a los ibéricos!. Roth, Cecil., Los judíos secretos, Historia de los marranos, Madrid, 1979.
(*)Nacido en Monzón (Aragón), el autor es profesor y administrador económico del Institut d´Ensenyament Secundari Doménech i Montaner de Reus y del Programa de Informática Educativa. Se especializa en filología hebrea y escribió artículos para importantes publicaciones entre ellas importantes revistas de cultura sefaradí. En mayo de 2001, presentó su libro sobre la comunidad judía de Monzón en la Feria Internacional de Libro de Jerusalém.
La triste historia de Rosina (*)Durante un largo período del Imperio Otomano, ciertos individuos recorrían aldeas judías para identificar jovencitas bellas destinadas a vivir en el harén de algún poderoso. Rosina reunía todas las condiciones, y sin miramientos un día fue secuestrada del seno de su familia. El raptor era el abastecedor de carne de la ciudad de Izmir, y la integró a su harén. La convirtió al Islam, cosa que no cambió la creencia judía de la pobre Rosina. Ella aprovechaba la tarea de vender carne que le fue impuesta, y lo hacía los sábados en el barrio judío. Sus padres quedaron en estado de desesperación cuando además les comunicó que estaba embarazada. Su madre Masaltó se negó rotundamente a que diera a luz al hijo ,impulsándola a abortar sin el consentimiento del dueño del harén y padre de la criatura por nacer. En esa intervención Rosina falleció sus padres, amenazados de muerte dejaron definitivamente la ciudad. (*) Esta historia nos fue narrada por la Sra. Mirta Taragano de Buenos Aires, Argentina. En el momento en que sucedió, según informa, produjo gran conmoción dentro de la comunidad judía de Izmir. |
Siete momentos de silencio
por Santó Efendi
(desde Maryland, USA, para Sefaraires)
Lamentablemente comenzamos este febrero 2003 (Rosh Jodesh Adar I, 5763) con la tragedia del «Columbia». Aunque sus causas todavía no se conocen con claridad debido a la complejidad de factores determinantes, se tiene la impresión de que pueden estar relacionadas con una imperfecta preparación técnica del vehículo espacial. La dirección de vuelo aprobó continuar la misión espacial cuando, aún en la atmósfera terrestre, partes del vehículo se desprendieron del mismo durante su lanzamiento. Hubiera sido perfectamente posible modificar su trayectoria de inmediato y hacerlo aterrizar en algún punto del planeta sin haber salido de la atmósfera ni haber alcanzado las altas velocidades que se requieren para mantener el vehículo en órbita. Obviamente, a posteriori, los hechos se ven muy distintos y los accidentes ocurren aún tomando muchas precauciones. Las consecuencias de este accidente, a largo plazo, son muy difíciles de prever. Ciertamente veremos un cambio en los programas futuros de exploración espacial. Seis astronautas americanos y uno israelí lamentablemente desaparecieron con el «Columbia» en pocos minutos.
El astronauta israelí que participó en este vuelo, era el Coronel de Aviación Ilan Ramon (Wolferman) (ZL), de 48 años de edad, nativo de Tel Aviv y criado en Beer Sheva, cuya madre y abuela, sobrevivientes de Auschwitz emigraron a Israel en 1949. En 1997 se transladó con su esposa y sus cuatro hijos al Centro Espacial de Houston, Texas, para prepararse por un período de cuatro años y medio para esta misión. Anteriormente había servido como piloto de ataque en la guerra de Yom Kippur, donde fue condecorado. Hace más de veinte años, en 1981, durante el gobierno del Primer Ministro Menahem Beigin (ZL), formó parte de la escuadrilla de ocho aviones F-16 que voló durante cuatro horas sobre territorio enemigo sin ser descubierta y que destruyó el reactor nuclear irakí en construcción en Osirak, en las afueras de Baghdad.
Ilan, un israelí secular, tenía un profundo vínculo con su pueblo. Antes de salir en misión solicitó al Primer Ministro Ariel Sharon un emblema para llevar consigo al espacio. Obtuvo en préstamo de Yad Vashem, el Museo del Holocausto de Jerusalem, un dibujo a lápiz realizado en Auschwitz por Peter Ginz, un muchacho judío de 16 años, exterminado en 1944. Este dibujo representaba la Tierra vista desde la Luna, emblema sumamente apropiado para esta ocasión. Solicitó y obtuvo de la NASA alimentos kasher para esta misión, pues él se consideraba un embajador del pueblo judío en el espacio. Durante el viaje espacial trató de observar el Shabbat y llevó consigo una versión de bolsillo del Tanaj que le obsequió el Presidente Moshe Katzav y un Sefer Torah que le entregó un sobreviviente de un campo de exterminio nazi. Cuando en una de sus multiples órbitas alrededor de la Tierra, el «Columbia» pasó sobre Jerusalem, recitó la Shemá y dijo en una entrevista transmitida desde el espacio: «desde aquí Israel parece tan pequeña y hermosa»…
Entre otras actividades, Ilan condujo para Israel un experimento que estudia el movimiento de partículas finas de polvo que se originan en el desierto debido a tormentas de arena, formando nubes que se desplazan hacia el Oeste y alcanzan el Mar Mediterráneo.
Parte de sus restos recogidos en Texas e identificados mediante pruebas de AND, recibieron sepultura el 10 de febrero en el cementerio del Moshav Nahalal, en el Valle de Jezreel, Israel, donde vivía con su familia. Asistieron al funeral unas 200 personas, entre ellas el ex-presidente y ex-jefe de la Fuerza Aerea, Ezer Weizman. Al finalizar la ceremonia un escuadrón de F-16s de la Fuerza Aerea sobrevoló el Valle en formación de homenaje al camarada perdido. El Correo de Israel planea emitir pronto una estampilla conmemorativa en su honor.
El astronauta israelí, Teniente Coronel Isaac Mayo, continuará el programa espacial en el que trabajaba Ilan. Isaac es un israelí de «los muestros». Su familia emigró desde Turquía luego de la Segunda Guerra Mundial. Es por lo tanto el primer sefaradí que sale al espacio. El Presidente Bush le aseguró al gobierno de Israel que el programa espacial conjunto va a continuar. En esta era espacial tendremos que crear nuevos términos en Ladino para describir las nuevas actividades.
LITERATURA – LITERATURA – LITERATURA – LITERATURA
CUENTO
HISTORIA DE YAQUITO PERES (1ª parte)
Hermá Sunjá (1) la ugursusa (2)
En el silencioso amanecer del inquilinato de Cuño, en el corazón de la djudría de Villa Crespo, Yaquito Peres abandonó el lecho tratando de no despertar a Simbul, su mujer. Mientras comía un pedazo de pan baiat (3) con un café, pensaba en la hombredá (4) que le había hecho su amigo Estrel (5) al presentarlo al arabó (6) de Canning. Este también se hab´ñia portado, ya que le preparó varias piezas de puntillas y broderí, mas un surtido de peines de diversos modelos y tamaños y peinetas de diferentes colores, todo fiado.
Luego del frugal desayuno, Yaquito preparó un ordenado bogo (7) con la mercadería y sus ilusiones de un bienestar para su familia. Entreabrió levemente la puerta y suspiró aliviado al ver el patio desierto. Temía ser visto por Hermá Sunjá a la que le adjudicaba condiciones de ugursusa. Con el camino despejado, salió raudo a la calle y al día.
El viaje en colectivo era largo; le habían dicho que después de los mataderos estaba algo así como “el mirador” y “el justo” (8) , había una colonia de italianos, gente trabajadora y que a falta de comercios eran bienvenidos los vendedores ambulantes.
A cada rato miraba el cielo a través de la ventanilla, inquieto porque aparecían amenazantes nubarrones. Pero hoy, ninguna lluvia ni tormenta podrían parar a Yaquito Peres.
Por fin llegó a destino. Se encontró con un lugar de más baldíos que casas, muchas de ellas sin terminar. Empezó a ofrecer su mercadería en las inmediaciones de una verdulería, al poco rato, cuando ya había realizado alguna modestísima transacción, poderosos truenos le avisaban que la amenaza de lluvia se iba a convertir en realidad y no tuvo más remedio que refugiarse en un café. No terminó de sentarse y se desató una lluvia intensa y persistente de esas que amenazan con no parar nunca. Yaquito pasó un rato mirando a través del ventanal melancólicamente la tormenta, cuando de repente se percató que un italiano enorme que contrastaba con su físico esmirriado no apartaba la vista de él y su mercadería. Nervioso, encendió un cigarrillo para calmar su temor, miraba ora a la ventana ora al cantinero como pidiéndole auxilio. Así transcurrió un buen rato.
De repente, el italiano se acercó a él, y sentándose en la silla de enfrente, le habló en cocoliche preguntándole si los peines eran buenos. Demostrando una tranquilidad que no tenía, Yaquito le dijo que eran “Cetro” terminados a mano, los mejores.
Su interlocutor le explicó que su fratello era fígaro e iba a poner una barbería y a él le gustaría regalarle una colección de esos peines, el precio no le importaba pero debían ser de buena calidad.
Yaquito no podía creen, hacía rato que estaba charlando con Incola, que así se llamaba el hombre a quien había hecho una buena venta, con interesante ganancia y ahora además, le pedía que lo acompañara a su casa ya que Assunta, su mujer, era modista y podría interesarse en las puntillas.
Pasacintas, entredós, broderíes, encantaron a la mujer que prácticamente le agotó el stock y como entre conversaciones y regateos ya había pasado largamente el mediodía, lo invitaron a la clásica “tallarinada” con espeso vino tinto. Luego se despidieron amistosamente, rogándole a Yaquito los visitara cuando pasara por la zona. Con el estómago lleno y el corazón contento, emprendió el regreso.
Antes que nada fue a lo Fuad el arabó, y le pagó , eponiendo lo vendido. En la esquina de su casa el capitán Mordoh, el vendedor de reshas lo paró
Yaquito, me quedan cuatro d´eas, te las do por dos y me vo´.
Así llegó a la casa con las reshas y cuando abrió la puerta se topó de mushos (9) con Hermá Sunjá. Esta lo saludó afectuosamente y le dijo
- Al moro del día (10) , estaba lavando en la pileta del fondo y te vi irte corre que te corre y pensí: a este hombre tan trabashador y tan querencioso de su famía, el Dio le de muncho y bueno.
Yaquito íntimamente avergonzado, solo pudo responderle:
- Muncha gracias Hermá Sunjá, nochada buena. Y se fue para su pieza.
(1) Doña Sunjá / (2) pájaro de mal agüero / (3) pan de ayer / 4) favor / (5 ) diminutivo del nombre Israel / (6) árabe / (7) atado / (8) Se refiere a las localidades del Gran Buenos Aires de Lomas del Mirador y San Justo / (9) encontrase de frente, cara a cara
Kon la flor del limoneropor Beatriz Masliah Kon la flor del limonero De tus manos komo rozas Ven, asiéntate a mi lado ¡Ai si tu manyana El karakol de tu boka |
TRADICIÓN DE LOS DJIDIÓS EN EL RÍO DE LA PLATA
Tadre de Midrash (1) en casa
por Luis León
Eran casi las siete, y el atardecer comenzaba a pintarse en el cielo de Buenos Aires. Dos o tres conversaciones cruzadas era el signo que había varias personas esperando para el midrash de mi abuelo. No podría recordar cuantos años hace, que un día como hoy falleció mi abuelo, yo era aún niño. Ese día, más que adolescente, y estudiante universitario, fui convocado para cumplir como judío para la conmemoración. En unos minutos llega Malalé, anunció mi padre que había salido a buscar un servicial djidió que concurra para completar minian (2). Convocar gente para reunir diez judíos e iniciar la ceremonia, no siempre resultaba una tarea sencilla. Mientras tanto las conversaciones se iban cruzando, el jajam (3) discutía con mi tío Liá, Yaco conversaba con mi primo Alberto, las mujeres generalmente se mantenían observando.
Cada uno tenía un librito en la mano, repartido como rutina al llegar por el ayudante del jajam. En la página derecha figuraba el texto de la oración en letras hebreas, a la izquierda el correspondiente en fonética castellana, para los más jóvenes. Mi tío Liá insistía, a pesar de sus dificultades con el hebreo, en leerlo directamente del libro original que había pertenecido a su padre, lo cual retrasaba considerablemente el ritmo de los demás. Llegó por fin el décimo judío tan esperado, y al unísono mi padre y el jajam comenzaron el recuento de personas. Como era de rigor no lo hacían empleando números (uno, dos ,tres …), sino las letras del alfabeto hebreo (ajef, bet …) que tienen su correspondencia con los numerales.
Así se cantaba el poema acróstico a Bar Iojay y luego El Mistater. Hermosas melodías centenarias que aún hoy de adulto, con sólo escucharlas traen a mi memoria esos días en familia. En ciertos pasajes se dice un colectivo Amén, para que llegue al cielo, cosa que a los más jóvenes, que desconocíamos cuando debía decirse, nos sorprendía callados. Era allí, cuando el ayudante del jajam nos codeaba diciéndonos di amén, ná. Y cuando el final se aproximaba, era anunciado por un extraño fenómeno musical. La melodía que hasta el momento era cantada por los presentes con una cadencia agradable, al acercarse a su fin se entonaba casi hablándola y apuradamente en un crescendo, como si al terminar debieran salir corriendo a otro sitio. Nunca supe el por qué de ese proceder que anunciaba que habíamos llegado a las dos o tres últimas frases de El Mistater. Entonces se incorporaban para devolver el librito al ayudante del jajám, y casi al mismo tiempo mi madre hacía el ingreso triunfal portando la tablá (4) con café y dulces, y entonces se escuchaba por turno el tradicional cafés alegres augurando que siempre sea servido el café en las buenas ocasiones, y bien dulce.
Las conversaciones cambiaban de contenido, ya no versaban sobre pasajes del libro hebreo o el orden de su lectura. Mi primo Alberto, más grande que todos nosotros, compartía el café con los adultos. El buscaba tal vez, introduciendo temas de interés, el reconocimiento de los mayores. Y ese día, mientras todos contemplaban el final de la puesta de sol, dijo:
– Que maravilla el universo, la rotación de la tierra que permite ocultarnos del sol para luego volver al día. siempre girando alrededor de su eje.
– ¿ Kuálo dishites tú? Lo increpó el jajám
Mi primo Alberto repitió lo dicho anteriormente, agregando algunos detalles más sobre el eje de rotación de la tierra. Entonces con voz un poco irritada el jajám le dijo
– Ná, dime ! komunista sos tú? El Dió trae el día i el Dió trae la noche, entendites?
– ceremonia de recordación del fallecimiento de un pariente cercano. (2) cantidad mínima de diez, necesaria para oficiar la celebración, en el rito judío. (3) miembro de la Comunidad dedicado a coordinar celebraciones (en hebreo: sabio.(4) bandeja para llevar dulces
El humanismo de León Abecasis
Por Nissin Mayo
En estos días soñé con León Abecasis. Creo que lo soñé, porque precisaba verlo. Hace años que él falleció en Israel donde atendía profesionalmente, a niños de una aldea árabe. En Buenos Aires fue un pediatra brillante, de notable trayectoria. En el trabajo institucional había actuado en la colectividad marroquí, de la cual procedía (Club Alianza, del barrio porteño de Constitución).
Luego se acercó al Keren Kayemet sefaradí (Fondo para redimir tierras y forestar en Israel) donde en la década de 1950 – junto con Dora y Rafael Arditti, Yaco Curiel y yo – fundó y dirigió el periódico ADAMA, que por espacio de unos 35 años, fue órgano cultural e informativo de nuestra colectividad. El mismo llegó a tener una tirada mensual de casi 7.000 ejemplares, los cuales se remitían gratuitamente a los domicilios de los lectores.
En sus páginas se publicaron reportajes a Borges, Sábato (quien frecuentemente escribía para Adamá) Alicia Moreau de Justo, Golda Meir y otras personalidades. Su temario incluía la problemática sefaradí local y la vida en Israel. La publicación fue escuela para varios jóvenes que colaboraban en ella y se integraron luego al trabajo institucional.
Abecasis dirigió el periódico hasta 1972, en que decide vivir en Israel. Viajó solo. No tenía hijos y su esposa Perla, el gran amor de su vida, había fallecido. Fue un estudioso permanente de la ética, la filosofía y la historia judía y sus investigaciones las prodigó con generosidad a los lectores, durante dos décadas. Desde Israel escribía sus impresiones sobre su nueva vida, haciéndolo con profundidad y afecto al país. León era un hombre de consulta institucional: su opinión y su palabra eran escuchadas con especial atención, por emanar de un hombre culto, criterioso y de especial inteligencia.
Era un humanista, afectuoso, generoso, de trato dulce y afable con sus pequeños pacientes y con la gente en general. Ideológicamente fue un judío de convicción, que además pudo concretar sus ideales sionistas, con su propia aliá (dirigirse a Israel para vivir allí). León Abecasis hizo un invalorable aporte cultural , humanístico y ético a la colectividad sefaradí. Y el periódico ADAMA, fue su obra maestra.
UN LIBRO EN INGLÉS SOBRE GENEALOGÍA SEFARADÍ
Jeff Malka, Sephardic Genealogy: Discovering your ancestors and their world, Avotaynu, 2002
Quizá este sea el único libro en idioma inglés aparecido en muchos años, referido a genealogía sefaradí. Dividido en cuatro partes, con 384 páginas, comienza con un resumen de la historia, el status de los judíos españoles bajo el Islam, su lengua y la evolución de los apellidos desde los tiempos bíblicos.
Continúa en la segunda parte abordando la metodología de investigación y formas de conversión de fechas a los diferentes calendarios. La tercera parte, encara archivos conocidos y fuentes a las que se puede acceder para investigar genealogía en veinte países donde vivieron los sefaradíes desde antes de la expulsión.
Cierra la última parte con un listados , clasificado por países, de sitios de Internet y fuentes de interés para los genealogistas judíos.
Se agrega un apéndice, con un diccionario de apellidos sefaradíes, su significado etimológico y orígenes. Once apéndices complementarios informan sobre tablas los alfabetos cursivos árabe y hebreo, calendarios, bibliografías, mapas e ilustraciones.
http://www.avotaynu.com/books/sephardic.htm
malkajeff@orthohelp.com http://www.jewishgen.org/sefarsig/
ENDIVINA ENDIVINADOR – ENDIVINA ENDIVINADOR – ENDIVINA ENDIVINADOR
En este juego, el lector debe formar palabras, completando los espacios pintados en cada columna. En cada una de ellas, la única letra conocida ( como ayuda), es la que tiene en común con la palabra SEFARAIRES. Como segunda ayuda, todas las palabras son términos del djudesmo relacionados con la comida.
- Perejil en djudesmo
- Tipo de salsa
- Tortilla de verdura, que originariamente se hacía con hongos
- Chaucha oriental
- Relleno en base a berenjena empleado en boios y burrekas
- Término del djudesmo con que se nombra la chaucha
- Aditamento del tipo de una mayonesa para acompañar un plato de pescado
- Tipo de bollo relleno de la comida sefaradí, con forma de arrollado.
- Pescado salado
- Tortilla con espinaca

Escriban a nuestro e-mail, haciéndonos llegar cualquier entretenimiento o adivinanza en djudesmo, que consideren de interés para los lectores, informándonos el origen del mismo y obviamente la solución. Sefaraires@datafull.com

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