ROSANÁ (AÑO NUEVO JUDÍO) ‘ADAS (COSTUMBRES) EN CAZZA
Unas dos semanas antes de Rosaná, mi abuelo traía tres o cuatro corderos del duwar (pueblecito marroquí) donde le cuidaban el rebaño y la víspera de la fiesta llegaba rebbi Yussef z’l a fazer la sheḥita (matanza ritual). Endiscués de la sheḥita, el rebbi debía sentir el luwar alderedor de los bofes (pulmones) para formación de costras, teshidos leskeados (adherencias) u otras lesiones que harían que el animal no fera kaser (“apropiado” para ser consumido). Auelito se quedaba wakfeado (de pie) todo el tiempo cabe (al lado) el rebbi que este staba skalbeando (revisando) el animal para ver si no salía terefa; mi abuelo se quedaba tieso de los niervoz. Era por eso que siempre traía dos animales de maz.
Mamaita limpiaba los corderos con el rebbi, endiscués (después) de tantos años faziéndolo ya era una ḥajama (experta); ella respartía la carne en porciones asigún (según) las famias enmuestras, daba tamién (también) al rebbi y babá la distribuía a los pobres.
Esa tarde mammá moz fazia figado, corassón y taiḥan (pancreas) asados sobre la parilla en el annafe de carbón; yahasra por esos guizados en ese annafe de carbón no había coza más gustozza (sabrosa). Dizía mi auelita, -¡ déshaime de este mel’ok (desgraciado) de butagaz (horno de gaz)!; ¡No le qemeo (soporto)!; sale todo sin sabor ni reda (soso), dáime (denme) gher (solo) el annafey el fornito de petroleo ú can (nada más).
Aprontábamos (preparabamos) la mezza tempero (temprano) la tarde de Rosaná y la cubriamoz con un mantel que mammá mos mekneaba (daba); era un mantel blanco de filo de su ashuar (ajuar) con las servietas que fazían ĵuego; cada coza staba almidonada y planchada que no quede ninguna arruguita. En el aparador del comedor tenía una bel’a de manteles bordados a mano, cada uno de ellos con motivos y colores desferentes asigún (según) el uzo. En medio de la meza tronaba el más bonito florero con flores frescas del jardín; atawilábamos (arreglábamos) las servietas en forma de abanico y las poníamos en las copas; endiscués venían los varios platitos con azucuar, manzanas y datilés; las dos noshes se añadía en la meza el azúcuar jalteado (mezclado) con aĝenĝoli y la segunda noche la granada; por sus numerosos granitos (613mitzbot) la granada representa la fecundidad.Y siendo los granos laskeados unos a otros, le pedimos al D-io que nos haga un pueblo tan unidos unos a los otros como los granos de la granada.
Yéhi Ratsone miléfanékha A-donaï Elo-hénou vélohé avoténou chéyrbou zakhyoténou ka-rimone .
Mi madre guizaba las ḥodras (verduras) en el forno (horno) con azúcuar y canela. Las ḥodras eran membrillos, aselgas, calabasa de tres clases, navos, col, jizos (sanaorias); las aselgas y los pueros los ferbía y la meollera (cabeza) de cordero la guizaba al vapor en el cuscusero. La carne de cordero la rustía con ajo, musho pereshil, comino, legumbres verdes como lubias, o chicharos.
En cuando auelito y babá avoltaban (regresaban) de la eznoga (sinagoga) nos sentábamos a la meza para la seudá (comida festiva). Emprimero auelito hazía el kidush (bendición sobre el vino) y el amotzi (bendición del Pan) y discués las berajot (bendiciones) especiales a partir Yehi ratzon (Que sea la voluntad de D-ios) pitneabamos (cantabamos) sobre cada condusho (alimento) que eran simanim (símbolos).Y ansí como el datil- tamar en hebreo se asemeja a la palabra “tamu” cuya raíz verbal significa “terminar”, lo cual tamién deseamos para muestros opresores, la manzana y el azucuar representaban la buendad y la durzura que deseabamos para el ciclo enmuebo, la lubia por ser que estos frijoles puĵan (crecen) en be’ha (grandes cantidades) y de la misma forma anhelamos que se multipliquen muestros preceptos y uenas acciones; el resto de estos condushos eran una espresión más de muestra intención de no asperar que los uenos deseos tan solo ocurrieran, sino que mozotros mizmos a través de muestras acciones diarias los cudamos fazer realidad. La cabeza del cordero se escoge para simbolizar que siempre ocupemos luwares importantes en lo que respecta a las enseñanzas (estudios) y tamién añidir: esto es en membranza (recuerdo) del sacrificio de Itzjak el fiĵo de Abraham muestro patriarca.
Mis oreĵas se llenaban de los piyutim (cantares) endiamantados y mi boca gostaba de tantas ḥaĵitas (cosas deliciosas) que me enĵubilaban el corassón.
* Cuando mos eĵleamos (emigramos) a Israel babá vendió el rebaño y mercaba el carne de cordero de la canicería.
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