Tengo el agrado de dirigirme a UDS. a fin de invitarlos especialmente a la presentación de mi último libro titulado: «JUDÍOS SEFARDÍES PIONEROS DE LA INMIGRACIÓN EN LA REPÚBLICA ARGENTINA», publicado por la prestigiosa Editorial Lerner de la Ciudad de Córdoba, el día jueves 7 de agosto a las 18 horas en la Sociedad Hebraica Argentina sito en Sarmiento 2233 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Participarán del panel, el distinguido erudito y ex Magistrado Judicial, Adolfo Kuznitzky y la distinguida Especialista en Temas Hebraicos y publicista, la filosofa Silvia Lef.
Adjunto a la presente, síntesis de mi trabajo investigativo. La mencionada presentación se efectuará en el marco de la IV FERIA DEL LIBRO JUDÍO, que se desarrollará desde el 4 al 8 de agosto del corriente año en la sede de la Sociedad Hebraica Argentina.
Saludo cordialmente
Dr. Marcos Edgardo Azerrad
JUDÍOS SEFARDÍES. PIONEROS DE LA INMIGRACIÓN EN LA REPÚBLICA ARGENTINA por Marcos Edgardo Azerrad
PUBLICADO POR LERNER EDITORA, CÓRDOBA, MAYO DE 2013
La presencia de los sefardíes (en hebreo Sefarad=España), se remonta en la Península Ibérica en aproximadamente 2.000 años; su permanencia constituye el período más prolongado en el cual una parte del pueblo judío estuvo residiendo tanto tiempo, bajo sucesivas dominaciones: romanas, visigodas, musulmanas y cristianas. Nunca tuvieron autonomía legal, empero demostraron que es posible a través del conocimiento, el intercambio recíproco entre culturas, tradiciones y religiones diferentes, sin perder su propia identidad y esta es precisamente una característica distintiva del pueblo sefardí. La España de las Tres Culturas durante los Siglos XI y XII fue ejemplo de convivencia y representó la cúspide del pensamiento filosófico de aquella época. Maimónides, Averroes y la Escuela de los Traductores de Toledo. Ligado a ello, los judíos sefardíes legaron su incuestionable aporte en el campo económico, social, cultural, científico y arquitectónico.
El 31 de marzo de 1492 Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla, ordenaron la expulsión de todos los judíos de España; o debían bautizarse o abandonar para siempre dicho territorio. La acusación consistió en subvertir la “Santa Fe Católica”.
Cabe señalar, como bien sostiene Benzión Netanyahu, que la española fue la única comunidad en que la mayoría de los judíos se convirtieron al cristianismo; en tal sentido afirma que “en el Siglo XVI ya existían en España aproximadamente 600.000 judíos convertidos”.
La primera dispersión se produce hacia Italia, África del Norte, Grecia, Egipto, Jerusalén y el Imperio Otomano. Posteriormente durante los siglos XV y XVIII se trasladan a Amsterdam, Recife, Jamaica y otros lugares como Curazao y México.
La segunda diáspora o secundaria, se produce a finales del Siglo XIX trasladándose a Canadá, Brasil, Estados Unidos, Francia, Venezuela, Cuba, México y Argentina, obedeciendo a distintas causas y factores estructurales. En nuestro país, podemos establecer distintos grupos de pertenencia; en efecto:
1) Judíos procedentes de Marruecos; los primeros en llegar a partir de 1870.
2) Judíos procedentes del Imperio Otomano (latino-parlantes): Grecia, Turquía y los Balcanes, etc. Llegan a partir de 1910 en adelante.
3) Judíos de habla árabe, procedentes desde Siria; dos grupos,: a) judíos de Alepo; b) judíos de Damasco.
4) Judíos procedentes de Egipto, Palestina y Jerusalén (Entre 1930 y 1939), y una segunda oleada inmigratoria registrada entre los años 1940 y 1960 respectivamente.
5) Judíos italianos refugiados en la República Argentina, a raíz de la persecución de las leyes raciales impuestas por el fascismo a partir de 1938.
6) Nueva inmigración de judíos marroquíes a la República Argentina, en la segunda mitad del Siglo XX. Entre la década de 1950 hasta 1970.
Los inmigrantes se integraron y se confundieron con un pueblo que los recibió con los brazos abiertos. Nuestra sociedad fue receptora e integradora, garantizando a través de la Constitución Nacional la libertad de cultos y trabajo, de libre expresión e imprenta. No menos importante constituía la enseñanza laica, gratuita y obligatoria a partir de la Ley Láinez No 1420. Cabe señalar que la educación constituyó un factor decisivo de inclusión social y de progreso.
Concluyo mi investigación, sosteniendo textualmente: “Que en este contexto, válido es recordar que la comunidad judía en nuestro país, ocupa posiciones expectables y dignas en todos los ámbitos de la República Argentina, habiendo ascendido social, política, cultural y económicamente. Llevan con orgullo y dignidad el nombre de argentinos, porque saben llevar con orgullo y dignidad el nombre de judíos. Han trabajado y realizado aportes valiosos y fructíferos en todos los campos de la vida nacional, con el esfuerzo cotidiano de todos los días y el legado del trabajo, la honradez y el estudio.
La República Argentina debe ratificar su voluntad de construir una sociedad plural, inclusiva, justa, solidaria y equitativa, redoblando los esfuerzos para lograr la plena vigencia de los Derechos Humanos y el bienestar común y el desarrollo social para todos nuestros compatriotas, en un marco de paz, justicia, trabajo y libertad, todo ello enmarcado en forma irrestricta dentro de la letra y espíritu de nuestra Constitución Nacional.
Consecuentemente tenemos que trabajar juntos, para construir un mundo mejor.
Estamos firmemente convencidos de que esta tierra es nuestra, después de la permanencia de cinco generaciones, donde hemos hundido nuestras raíces, ya no es el lugar de origen (independientemente de sostener que Israel es la Tierra común y ancestral de todos los judíos del mundo), sino aquí, donde están nuestros sueños e ideales, donde se encuentran nuestros afectos, proyectos y esperanzas, nuestros amigos y lealtades; nuestros sueños, utopías e ilusiones; allí donde está el adentro profundo de nuestra tierra, de uno mismo.
Ese fue el espíritu que animó a las primeras generaciones, su deseo de vivir con esta sociedad –nuestra sociedad-, su cultura e identidad, que une indisolublemente la condición de argentinos y judíos,
“PARA NOSOTROS, PARA NUESTRA POSTERIDAD Y PARA TODOS LOS HOMBRES DEL MUNDO QUE QUIERAN HABITAR EN EL SUELO ARGENTINO”
Dr. Marcos Edgardo Azerrad
eSefarad Noticias del Mundo Sefaradi
Correcto, el Preambulo de la Constitucion Argentina, es un legado para futuras generaciones. La Argentina recibio a mis antecesores con los brazos abiertos, y etoy casi seguro que no muchos son los paises que vieron al inmigrante como exelente inversion para el futuro.
Hoy no vivo en la Argentina pero estoy orgulloso de ser argentino.
donde opuedo obtner el libro o mandelo a tijuana
Jesus, te averiguo con el autor y te contesto.
Muchas gracias!