La escasa población judía latinoamericana colaboro en las cruzadas emancipadoras del continente
por José Luis Piczenik
El bicentenario de la independencia que conmemoran cinco países latinoamericanos en el presente año es un tema recurrente en la prensa por estos días. Los gobiernos recuerdan las gestas libertarias y alimentan un mayor conocimiento de los procesos históricos. España se suma a las celebraciones buscando estrechar vínculos y acercar distancias con los pueblos de la región. En ese espíritu ha nombrado como embajador plenipotenciario y extraordinario al otrora presidente Felipe González para que participe en dichos encuentros.
Cuba es uno de los países del continente que más tarde obtuvo su independencia, inicialmente de la corona española y años mas tarde de la autoridad estadounidense que domino el territorio insular hasta entrado el siglo XX. José Marti es considerado el héroe nacional y a través de su actuación se reconoce mundialmente la lucha que protagonizo el pueblo cubano en pro de los ideales revolucionarios.
La insurrección se inicio en 1895 con el Grito de Baire; levantamiento simultaneo que se produjo en varias zonas del país como llamado nacional a la liberación del gobierno español. La escasa población judía latinoamericana colaboro en las cruzadas emancipadoras del continente. Este apoyo aumentaba cuando se trataba de luchar contra el poder que años antes había trasladado las condenas judeizantes de la Inquisición a estas zonas del mundo. La llegada de ideas de libertad que alejaban un pensamiento único e invitaban al desarrollo amplio de cultos y tradiciones era motivo de atracción en las minorías étnicas y religiosas.
En Cuba la libertad de cultos se proclamo en 1898 pero los primeros servicios religiosos se empezaron a realizar en el año 1904.El movimiento cubano no estuvo exento de figuras de fe mosaica.Carlos Roloff alias Akiba Roland,un emigrante nacido en Varsovia que peleo en filas de Martí, fue fundador del Partido Revolucionario Cubano y desempeño los cargos de Mayor General del ejercito libertador,Secretario de la Guerra del 95 y Tesorero General de la Republica.Marti lo llamaba el “vehemente y fiel polaco” y su casa fue refugio del libertador cuando enfermo en forma repentina. Los restos de Roloff descansan en el cementerio de Colon, camposanto donde se sepultaron diversas personalidades del pais. Los hermanos Eduardo,Maximiliano y José Steinberg financiaron y colaboraron fuertemente en la lucha reuniendo fondos de miembros comunitarios que residían en la Florida, Estados Unidos. Muchos judíos de esta zona formaban parte del Club “Isaac Abravanel”, aliado del partido revolucionario cubano.
Luis Schlesinger fue jefe del Estado Mayor del General Narciso López en 1850; el Doctor Horacio Rubens fue miembro de la Junta Revolucionaria Cubana y el Capitán Kuniski participo del ejercito con que contó el prócer en sus batallas. Marti era afecto al conocimiento del judaísmo y había realizado estudios de lengua hebrea en la Universidad de Madrid manteniendo contactos con las comunidades de Tampa, Caracas y Cayo Hueso.
Ya en el descubrimiento continental la isla fue lugar de llegada de varios “neocristianos” perseguidos por las leyes inquisitorias que formaron parte de las expediciones conquistadoras. Entre ellos se recuerda al Doctor Mestre Bernal, el interprete Luis de Torres, los marineros Rodrigo Sánchez de Segovia, Alonso de La calle y Rodrigo de Triana. Algunos documentos señalan que la gobernadora de Cuba Isabel de Bobadilla también era de origen hebreo.
A partir del siglo XX la inmigración judía al país fue importante y se inicio la formación de la institucionalidad comunitaria. Los pioneros fueron un grupo de judíos rumanos provenientes de los Estados Unidos que llegaron al país en 1904 y crearon la primer institucion. La United Hebrew Organización contaba con sinagoga propia y los servicios se desarrollaban en idioma ingles. Dos años mas tarde adquirieron un predio en la zona este de La Habana donde crearon el primer cementerio judío, en la zona de Guanabacoa. Pocos años después otro contingente de judíos sefaradies, en este caso procedentes de Silivria y Kirklise (Turquía Europea) se instalan en la isla en busca de nuevas oportunidades comerciales y huyendo del servicio militar obligatorio y de los prolegómenos de la primera gran guerra. Con su idioma muy similar al español (ladino) y atraídos por las bondades que prometía el cultivo del azúcar y el tabaco formaron una importante comunidad en el país y fundaron la Unión Israelita Chevet Ahim en 1914.
A partir de 1920 otro contingente asquenazí que se dirigía a los Estados Unidos tuvo que afincarse en el país debido a las leyes de fortalecimiento de inmigración que promulgo Washington en esos momentos. La primer ley de cuota fue sancionada en los Estados Unidos en Mayo de 1921. Este grupo fundo la congregación ortodoxa Adath Israel. Cuba vivió en las primeras décadas del siglo veinte una fervorosa y pujante vida comunitaria con un sinnumero de manifestaciones sociales,literarias,culturales y periodísticas que dieron luz y proyección al judaísmo nacional. Tras ese crecimiento que marcaron los primeros años del siglo XX la comunidad decayó en los años que ejercia la presidencia Gerardo Machado y numerosas familias dejaron el país radicándose en tierras norteamericanas. La oficina del Joint Distribution Committe cerro sus puertas en el país en el año 1949.
En 1939 se produce un hecho singular para la comunidad judía del pais. La llegada del buque Saint Louis con 943 pasajeros procedentes de Hamburgo en su gran mayoría de origen judío busca refugio en costas caribeñas. Tan solo veintidós de sus ocupantes son autorizados a desembarcar y el resto es obligado a volver a Europa tras una orden del Presidente Laredo Bru que marcaba un falso nacionalismo laboral. Años después refugiados de Antwerp (Belgica) que logran ingresar al país introducen la industria del diamante y generan importantes fuentes de trabajo en la materia.
Si bien Cuba no apoyo la partición de Palestina en 1947 si fue uno de los primeros países del mundo en reconocer al estado de Israel. Tras la revolución de 1959 la comunidad empezó un proceso de desencuentro,fuerte asimilación y emigración, muchas familias pasaron a formar parte de la comunidad judía cubana de Estados Unidos identificada con el termino “jubanos”. Fidel Castro nombro como embajador en Israel a su amigo personal Ricardo Subirana y Lobo pero tras la Guerra de los Seis Dias las relaciones se tensaron y definitivamente se cortaron en 1973 a causa de las presiones que sufrió Castro de los países árabes reunidos en la cumbre de países no alineados.
A partir de allí Cuba da un vuelco en su política sobre Medio Oriente. Apoya la declaración en las Naciones Unidas de igualación de sionismo con racismo y el líder de la OLP, Yasser Arafat visita en varias oportunidades el territorio insular afirmándose que en el reciben instrucción militar decenas de terroristas palestinos dirigidos por Abu Nidal y George Habasch.
A partir de 1990 y tras la resolución del congreso nacional de permitir a los ciudadanos del pais involucrarse en materia religiosa, no dejando por ello de ser considerados buenos miembros del partido comunista, el Joint Distribution Comitee vuelve a tomar un papel preponderante y con el esfuerzo de decenas de jóvenes y apoyo de comunidades vecinas (Canadá, México) se produce un renacer de la actividad judía en el pais. Se reabren las puertas de varias sinagogas y centros educativos. Los movimientos juveniles desarrollan seminarios e instruyen a los más pequeños de la comunidad sobre los valores hebreos, posibilitando nuevamente que la comunidad cubana se transforme en una congregación con inquietudes.
Actualmente hay en el pais unos 1.500 judíos, en su mayoría residentes en La Habana donde permanece la Comunidad Adath Israel con su sinagoga ortodoxa y el Centro Hebreo Sefaradi de Cuba que tiene a su cargo la Sinagoga Chevet Ahim y una escuela dominical donde se enseña tradición e idioma hebreo entre otras instituciones. La Comunidad Hebrea de Cuba agrupa a la escuela Tikun Olam, la Asociacion Femenina, la Logia Bnai Brit, la Filial Hadassa de Cuba y a una organización juvenil. Tambien existen pequeñas comunidades en Cienfuegos, Camaguey y Santiago de Cuba donde permanece activa una sinagoga. Existe una carnicería con productos kasher que provee de un kilo de carne semanal a mas de doscientas familias. La población gentil mantiene respeto y buen trato por las instituciones y tradiciones judías en el país.
Un ejemplo entonces de una comunidad que más allá de sus dificultades resurge e intenta a través del dinamismo juvenil movilizar los sentimientos que permanecían ocultos en la colectividad nacional.
Fuente: ElReloj.com
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me interesan todos los temas,que tienen que ver con la desedencia judia,de los distinto pueblos latiamericanos