
Como cada año, la sinagoga Kahal Shalom abrió sus puertas para Rosh Hashaná y Yom Kipur, recibiendo las Altas Fiestas con un espíritu de fe, tradición, memoria y comunidad.
Una vez más, estos días sagrados reunieron a miembros de nuestra comunidad, amigos, visitantes y *rodeslíes* de todo el mundo, recordándonos los vínculos perdurables que unen a las generaciones con Rodas y con Kahal Shalom.
Nos alegró especialmente recibir de nuevo a Moshe Nakash, un joven *jazan* de Israel, quien nos acompañó un año más. Su hermosa voz, su amabilidad y su cálida presencia añadieron una dimensión especial a los servicios y conmovieron los corazones de todos los presentes.
Entre quienes nos acompañaron había muchos amigos de larga data de la sinagoga; algunos regresan a Rodas desde hace años para celebrar las Altas Fiestas en el lugar de sus antepasados.
Descendientes de rodeslíes de diversas partes del mundo, miembros de nuestra comunidad, amigos y visitantes de la isla se congregaron en Kahal Shalom, haciendo que estos días fueran particularmente significativos.
Tras los servicios de Rosh Hashaná y Yom Kipur, nos reunimos nuevamente en el patio de la sinagoga. En un ambiente cálido y acogedor, viejos y nuevos amigos compartieron una comida festiva para marcar el fin del ayuno, intercambiaron deseos sinceros y dieron la bienvenida al Año Nuevo juntos.

La presencia de tantas personas en el Kahal Shalom —y especialmente de los descendientes de rodeslíes que regresan a la isla de sus antepasados— confiere a las Altas Fiestas un carácter único y profundamente significativo.
Año tras año, estos encuentros ayudan a mantener vivas las tradiciones, los recuerdos y los vínculos de la comunidad judía de Rodas, y fortalecen la conexión entre Kahal Shalom y los rodeslíes de todo el mundo.
Quizás este sea el significado más hermoso de las Altas Fiestas: que, a través de las generaciones y los océanos, los lazos con nuestra herencia permanecen fuertes. Rodas, Kahal Shalom y los recuerdos de quienes nos precedieron continúan llevándonos de vuelta a casa y uniéndonos.
*Shaná Tová U’Metuká*: que el Año Nuevo sea bueno, dulce, pacífico y significativo para todos nosotros.
Fuente: Jewish Community of Rhodes en Facebook | 23.9.2026
Traducción libre de eSefarad.com
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