"EL MÉDICO DE LOS PRINCIPES Y EL PRINCIPE DE LOS MÉDICOS" por Mario Eduardo Cohen

El día miércoles 10 de Abril el Dr. Mario Eduardo Cohen dictó en el Cidicsef una brillante conferencia sobre el Tema: «EL MÉDICO DE LOS PRINCIPES Y EL PRINCIPE DE LOS MÉDICOS».

El evento fue auspiciado por la Universidad Maimónides.

El siguiente artículo  resume el contenido de la misma. 

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Consejos del siglo XII para el siglo XXI

Maimónides. Médico de príncipes y príncipe de los médicos.

por Mario Eduardo Cohen, Presidente del CIDICSEF

Mario Eduardo Cohen
Mario Eduardo Cohen

Rabí Moisés ben Maimón (1135-1138 a 1204, conocido como el Rambam en la tradición judía y en el mundo occidental como Maimónides) es célebre gracias a su obra en materia filosófica, derecho rabínico, astronomía, ética, etc. Pero gran parte de la obra médica, escrita en árabe (luego traducida al hebreo), fue traducida sólo hasta el siglo XX a las lenguas occidentales. En las últimas tres décadas, publicaciones de versiones revisadas siguen generando nuevos descubrimientos.

Por ejemplo, una revelación que causó interés internacional fue la del investigador Fred Rosner, quien descubrió que el famosa Plegaria del Médico atribuida a Maimónides (aunque respeta su pensamiento) es apócrifa y habría sido escrita por un médico alemán, Marcos Herz, recién en 1793.

Reproduciremos aquí párrafos de Maimónides médico, un libro recientemente publicado que reúne los textos de reconocidos investigadores sobre la vida del Rambam, compilado por el Dr. Carlos del Valle, que se agrega al ya editado Maimónides. Medicina preventiva y psicosomática, del doctor Jaime Bortz, (Editorial Sefarad 92) que agrega nuevos e interesantes detalles a lo ya conocido.

W. M. Feldman (en el citado Maimónides Médico) señala las características de los postulados médicos de Maimónides:

1) Racionalismo. El Rambam desaprueba todo tipo de curandería, incluyendo los amuletos, los encantamientos y la creencia en la influencia de los astros sobre el destino del hombre.

2) La creencia en la “vía natural” y la dieta. Maimónides afirma que para curar indisposiciones menores hay que dejar que la naturaleza actúe sola. Si es posible, se tratará solamente con dieta y se administrarán medicamentos únicamente en caso de graves enfermedades.

3) La creencia de la superioridad de la prevención por encima de la cura.

4) La verificación de la reciprocidad entre mente y cuerpo: “una mente sana implica un cuerpo sano”.

5) La defensa de la moderación en todo: es decir, en la dieta, ejercicio, práctica sexual, etc.

Concluye Feldman que en todos estos aspectos, el sabio se adelantó a su época en muchos siglos.

En su Tratado sobre el Asma, nos cuenta el propio Maimóndes los pasos que, en general, debe seguir un facultativo: “Es notorio a los médicos que no se puede tratar de la mejor manera posible las enfermedades sino después de un examen del temperamento del enfermo y de la condición del órgano (dolorido) en particular… Después se ha considerar la edad del paciente, las particularidades de la tierra donde vive, la estación del año, la salubridad del aire del momento”.

Maimónides no ve inconveniente que el paciente consulte a varios médicos para obtener el diagnóstico correcto. “En este caso el paciente se beneficia de la suma de sus correctos diagnósticos, dado que ningún médico puede recordar todo lo que ha aprendido y dado que esta disciplina es tan difícil para la mayoría de los estudiosos” (del libro Maimóndes Médico).

Puesto que en Hineni ya nos hemos dedicado a la medicina psicosomática (ver www.marioecohen.com.ar), de su vastísima obra médica nos dedicaremos, en este artículo, al tema ambiental y a los consejos en materia alimentaria.

Entrando en tema del pensamiento de Maimónides, señalaremos que en la actualidad los ambientalistas mencionan, diariamente, la polución del aire y del agua como algunos de los grandes males de nuestra época. Maimónides, hace ya más de ocho siglos, proféticamente sostenía que “el aire de la ciudad está estancado, es turbio y espeso, resultado natural de los grandes edificios, calles estrechas, los desechos de sus habitantes… El cuidado de mantener el aire limpio es la regla más destacada para preservar la salud del cuerpo y del alma” (citado por Fred Rosner en Maimonides Médico). Respecto del agua, sugiere siempre tomarla hervida. Por otra parte aconseja vivir en lugares con amplia iluminación solar y en lugares ventilados. Afirma que “el sol es el mejor desinfectante”.

Para el Rambam, el principal factor de los sufrimientos por enfermedades es la falta de conocimientos higiénicos (La guía de los perplejos, III, Cap. 12, citado por Bortz).

No comer como glotones ni como ratones

Una gran parte de la obra está dedicada al régimen de comidas y bebidas. Según Maimónides, el alimento debería tomarse solamente cuando se tiene hambre y la bebida cuando se tiene sed. Uno debería levantarse de la mesa antes de sentirse lleno y tomar tres cuartas partes, o dos tercios de la cantidad de comida que lo sacia. No debe tomarse mucho líquido en la comida ni inmediatamente después de ella, sino que debería esperarse hasta que la digestión se haya completado (criterios que coinciden con la medicina actual para no diluir los jugos gástricos).
Los alimentos deben masticarse bien antes que tragarlos. Uno no debe acostare hasta tres horas después de la cena. La actividad corporal favorece el metabolismo y su descuido conduce a la enfermedad. (Extraído de W.M. Feldman en el citado Maimónides Médico)
Respecto al momento de realizar los trabajos duros señala: “Podéis esforzaos antes de la comida, pero debéis reposar después de ella”.

Aconseja frugalidad y mesura en el comer, como recalca en su Testamento ético: “Comed para vivir y desterrad los excesos”.Maimonides Asimismo, cuando nos brinda consejos sobre el estilo de vida, incluye el tema de la comida en cantidades reducidas: “El hombre debe vestir según sus posibilidades; comer, en cambio, por debajo de sus medios y sembrar la justicia por encima de todos sus medios”.

Si bien resulta extraño que Maimónides desaconseja los frutos y las verduras, podemos imaginar por hipótesis que quizás, en esa época, no se guardaban las normas de limpieza e higiene necesarias.

Según el citado investigador W. M. Feldman, Maimónides exagera al asegurar a sus lectores que la obediencia a las leyes de higiene, que él defiende, lo hará vivir a la persona hasta avanzada edad

Cabe señalar que el Rambam incluye un concepto revolucionario en la tradición judía, más preocupada en la ética con los semejantes que en la protección del cuerpo humano. Así, dice en su Testamento ético: “Sabed que la perfección del cuerpo antecede a la perfección del alma. Aquella es como una llave que abre la habitación interior”. Y agrega en La guía de los perplejos, (Cap. 27) “El bienestar del alma sólo puede obtenerse después del bienestar del cuerpo”, (citado por Bortz).

Conclusión

Finaliza el citado investigador W.M. Feldman su artículo sobre Maimónides: “La racionalidad en el tratamiento de la enfermedad, una marcado acento en la interrelación entre el cuerpo y mente y una modernísima toma de conciencia de la superioridad de la prevención de la enfermedad sobre la cura, le han asegurado el más honorable y permanente nicho en el Panteón de la Fama como médico científico, así como un gran inspirado maestro”.

Lamentablemente, la humanidad tardó más de ocho casi ocho siglos en comprender al llamado, con justicia, “Águila de la Sinagoga”.
MAIMONIDES ASTRONOMO

LA TIERRA Y LA DURACIÓN DEL AÑO

Tres siglos antes de Colón y Magallanes, en su carta a los rabinos de Marsella, Maimónides habla de la redondez de la tierra como un hecho probado que hasta sólo el ignorante rechazaría.

Señala W. M. Feldman que Maimónides fue bastante exacto (para su época) en la medición de la duración del año: lo fijó en 365 días, 5 horas, 48 minutos, 49,65, “el cual no se diferencia más que en un quinto de segundo del verdadero valor del año tropical en aquel tiempo”: Los tiempos fijados por Maimónides fueron más exactos que los de Tolomeo y hasta más correctos que los del propio Copérnico, elaborados 365 años después. Concluye Feldman que el Rambam ¡fue un astrónomo teórico de primer orden!

CUENTO POPULAR

Hay muchos cuentos populares en la tradición judía que lo resaltan a Maimónides como gran sabio. En uno, se cuenta que unas personas quisieron burlarlo. Para engañarlo, le presentaron orina de camello en vez de orina humana, para su análisis.

Días después, los burladores fueron a pedirle el diagnóstico correspondiente. El sabio contestó: “Hay que darle de comer pasto”. Se había dado cuenta del engaño.

 

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