Edgar Morin, el intelectual francés de origen sefardí que desafió todas las etiquetas y marcó un siglo de pensamiento

Nacido en París en 1921 como Edgar Nahoum, en el seno de una familia procedente de Salónica, Morin creció en un entorno secularizado. Aunque nunca renegó de sus orígenes, rechazó durante toda su vida ser definido exclusivamente por su identidad judía.

El filósofo Edgar Morin al cumplir 100 años (Foto: Wikimedia)

El filósofo, sociólogo y ensayista francés Edgar Morin, una de las figuras intelectuales más influyentes de Europa durante más de siete décadas, falleció el viernes a los 104 años. Hijo de inmigrantes sefardíes griegos y combatiente de la Resistencia francesa contra el nazismo, dedicó su vida a combatir la intolerancia, cuestionar los dogmas y reflexionar sobre los grandes desafíos de la humanidad, desde la globalización hasta la crisis ecológica.

«Hasta sus últimos días, Edgar Morin permaneció atento al mundo, a los demás y a los grandes retos humanos que alimentaron su pensamiento», afirmó su esposa, Sabah Abouessalam Morin, al anunciar su muerte. «Hoy, el vacío que deja es inmenso. Pero su valentía, su fidelidad a las personas y a las ideas, su exigencia moral y su esperanza siguen acompañándonos».

El presidente francés Emmanuel Macron lo definió como «el humanismo hecho persona» y destacó que, con su curiosidad y compromiso intelectual, «no dejaba de iluminarnos«Soldado de la Resistencia, militante y liberado, escritor y pensador del siglo, defensor de la naturaleza y de los pueblos, Edgar Morin era el humanismo hecho persona. Con su benevolencia, su curiosidad, no dejaba de iluminarnos. Pensamiento complejo, vida fecunda, espíritu universal. Dirijo a sus allegados las condolencias de la Nación«.

Para el diario francés Libération, era nada menos que «el abuelo de todos los franceses y la memoria del siglo pasado«.

Soldado de la Resistencia, activista y espíritu libre, escritor y pensador del siglo, defensor de la naturaleza y de todos los pueblos, Edgar Morin personificó el humanismo.

De la Resistencia al pensamiento complejo

Nacido como Edgar Nahoum el 8 de julio de 1921 en París, en el seno de una familia de judíos procedentes de Salónica, Morin creció en un entorno secularizado. Aunque nunca renegó de sus orígenes, rechazó durante toda su vida ser definido exclusivamente por su identidad judía. Solía insistir en que era simultáneamente judío, francés, mediterráneo y ciudadano del mundo.

La experiencia de la Segunda Guerra Mundial marcó profundamente su trayectoria. Tras un breve período de adhesión al pacifismo, que más tarde reconocería como un error de juicio, se incorporó a la Resistencia francesa bajo el seudónimo de Morin, nombre que conservaría el resto de su vida.

Militó en el Partido Comunista Francés durante su juventud, pero terminó siendo expulsado en 1951. Aquella ruptura reforzó su rechazo a cualquier forma de dogmatismo e inspiró una de las constantes de su pensamiento: la necesidad de someter permanentemente las propias convicciones a la crítica.

Formado en historia, geografía y derecho, desarrolló una carrera académica singular. Aunque era sociólogo de formación, prefería definirse como un «humanólogo», convencido de que los grandes problemas contemporáneos no podían comprenderse desde una sola disciplina. Esa visión cristalizó en su célebre teoría del pensamiento complejo, una propuesta intelectual destinada a conectar saberes dispersos y comprender la realidad en toda su complejidad.

Fuente: enfoquejudio.es

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