Fueron expulsados en 1492. Es imposible saber cuántos marcharon y cuántos se quedaron. Seguramente abandonaron Sefarad casi medio millón y se quedó aquí más del doble. Hoy, según un estudio genético, el veinte por ciento de la población española tiene ascendencia judeo-sefardí. Somos muchos, como para seguir ignorándolo.

Durante más de tres siglos los españoles quisieron olvidar este hecho insólito, hasta que el doctor Pulido inició su campaña de descubrimiento y valoración de estos españoles de la diáspora. Primo de Rivera inició su reconocimiento, otorgándoles la nacionalidad española, lo que permitió un primer y tímido regreso de los sefardíes a nuestro país. Franco, con su decidido y vulgar antisemitismo, estuvo a punto de enviar a los campos de concentración nazi a todos los judíos y sefardíes de nuestro país, de los que hizo un censo que entregó a Alemania. Los que se salvaron fue gracias a la labor personal de embajadores como Sanz Briz, que pusieron por delante principios humanitarios en contra de la política oficial del franquismo.
Hoy, después de absurdos titubeos, el gobierno va a devolver por fin el derecho a todos los sefardíes de considerarse plenamente españoles. Bastará demostrar su origen sefardí para recibir automáticamente la nacionalidad española. Es el final de un largo proceso que tiene un gran valor simbólico, pero que debería ir mucho más allá.
La expulsión fue un tremendo error histórico. Causó la muerte de miles de sefardíes y apenas podemos imaginar el dolor causado. Pero también empobreció a nuestro país, lo sumergió en el dogmatismo y el oscurantismo religioso y provocó la división y la persecución interna hasta grados casi inconcebibles. El molde psicológico que creó la Inquisición se extendió a toda la sociedad y hasta hoy padecemos sus consecuencias.
Pero la fuerza y la determinación de los sefardíes, que hasta hoy han conservado su lengua y su añoranza de Sefarad, ha hecho posible que el ciclo histórico se cierre ahora con la vuelta de los sefardíes. Es algo tan admirable que merecería celebrarse con la proclamación de un día de fiesta nacional, en recuerdo de la importancia que los judíos han tenido en la historia de nuestro país.
Deseo que el medio millón de judíos de origen sefardí que hoy anda por el mundo pida su nacionalidad española y vuelva de un modo u otro a la tierra de la que nunca debieron ser expulsados. España lo necesita; su dinamismo cultural, intelectual y emprendedor nos vendría muy bien en estos tiempos de desolación. La judeofobia larvada y explícita que hoy padece gran parte de los españoles es fruto de la ignorancia. Ignorancia, en primer lugar, de la historia, de todo lo que influyeron y dejaron en nuestra cultura esos otros españoles, a los que desterramos injustamente, y que hoy pueden al fin regresar.
Fuente: hacer-pensar.blogspot.com.es
eSefarad Noticias del Mundo Sefaradi
Creo que aunque la conclusión o el deseo final es impecable, el argumentario es defectuoso…
Franco… una vez más focalizar en Franco el problema y el odio de muchos judíos. ¿Cuerpo diplomático bueno, Franco malo?… no cuela. Esto lo sabemos bien los españoles. ¿Antisemitismo vulgar de Franco?… NO… Franco seguramente se sabía con raíces judías y estaba muy fastidiado de que los judíos lucharan contra los nacionales a través de las brigadas internacionales.
¿Una lista de judíos que se dio a los nazis?… no se, al menos una lista no son los propios nazis facturados en trenes como hicieron otros países a los que si les profesan simpatías los judíos.
¿España se quedó empobrecida de cultura al irse medio millón de judíos?… posiblemente, pero si se quedaron tres veces más judíos que los que salieron… algo influirían también en la intelectualidad de la época.
¿Época de oscurantismo por expulsar a los judíos?… no necesariamente, pero desde luego fue una época de Leyenda Negra que nos perjudicó mucho.
Eso si… Nunca debieron ser expulsados los judíos, especialmente porque eran españoles y eran pacíficos, no como otros (y no quiero señalar, ya los señalo bastante a diario).
lo primero que esperamos oir es el Perdon de la Iglesia y de la CASA Real, es lo minimo que deben hacer los Espanoles. en cuanto a volver y pisar la Tierra de Espana ? no se, ya tenemos unestaDO FUERTE Y BONITO Y AUN LA POLITICA ESOANOLA NOS PERSIGUE. lO SIENTO PERO ES LO QUE SENTIMOS LOS jUDIOS SEFARADITAS! SALUDOS….