Conseja en Haketia: LA CAZA D’AL LADO por Mercedes Dembo

LA CAZA D’AL LADO

Aquel día era un día de invierno y me alevantí almudén (de madrugada), asi como acostumbroy; me aprontí (preparé) con ḥalḥalás (prisa) pa salir a laburar; aferroĵí (cerré) la cuerta y me adelantí al portón del edificio. La caleĵa (calle) staba en la escuraña (oscuridad) y sopito (de repente) se aburacaron (agujeraron) los cielos y abasharon (bajaron) unas cha’atas (chaparrones) del ‘adau como el mabul (diluvio) de bereshit mammash (verdadero).

El frío se colaba por mis quishadas (mejillas) y ḥatta (hasta) en el tuétano de mis huesos; shenshleaba (tirritaba) adientro (dentro) de mi abrigo de lana. Estaba en el primer escalón de los tres escalones que me separaban de la caleĵa (calle); tan entrada estaba en mis penseriós (pensamientos) que no feteneí (percaté) de un movimiento que provenía de la fondina (fondo) de la espesa vegetación, ḥatta que oía unos sonidos como psst, …psst… y qu’ éstos procedían de ese luwar.

Noté como mi felejo (piel) se herizaba; mis oĵos corrían ajetreados escrudiñando la escuraña; el ruido se hizo más ferte y seflei (pegué) un chillido agudo que me salió, y del espantiĵo (miedo) m’entró una shenshlá (temblor) en el puerpo (cuerpo) tan grande que me fizo tambalear. Perdí el equilibrio y me sha’teí (caí) sobre el cemento moĵado, el choque del cemento contra mi meollera (cabeza) fe muy ferte. Me ĵorreí (arrastré) con kahra (dificultad) debido a que el cemento era resbalizo y estaba bastante endujeada (mareada); el harash (ruido) seguía, respiré ḥatta la fondina (fondo) de mi pecho para tratar de calmarme y deshar que mis oĵos se auzaran (acostumbraran) a la dolmá (penumbra).

La ansia (ansiedad) y la incertidumbre no me deshaban moverme y con las gafas moĵadas me arrisultaba (resultaba) muy difícil kashe’ar (ver). Con el borde de la blusa traté de limpiar los lentes y sentí un líquido cayente (caliente) y leskeado (pegado) a mi cara; me palpé y comprobé que era sangre, tenía un dulor de meollera (cabeza) agudo. En ese momento una forma peluda saltó sobre mi y me sh’kalbó (derrumbó); what the hell!-mascuyí; sintí unas garras hincarse en mi rostro y con la ferza que me quedaba traté de desprenderme de éso y me di cuenta que era un gato.

Salida del mal y de los oĵos del gato – mi dishi entre labios -; ¡te entre una puliya (polilla) que te apuliye!- le dishi; el animal pegaba unos maullidos tremendos y me seljeaba (arañaba); más por fin alguno (alguien) nos separó; el gato se dezvanició (desapareció), entonces cude observar una solombra (sombra) endelante (delante) mía, sobresaltí y me mordí los labios para no seflear (gritar). La figura me dizía:

– I am sorry to have scared you, I was looking for my cat; I just come back from my night shift at the hospital (Lamento haberla espantado, estaba buscando mi gato; acabo de regresar de mi turno de noche en el hospital). Había reconocído la voz de mi sajena (vecina) que era dutora (médico) en el hospital de la crianza (niños) …

– Yes you did scared me a lot!; I am a real mess now! (¡Sí que me asusto muncho (mucho)!; ¡Wa mira como stoy aguera echa un desastre mamash! (verdadero) así contesté algo enka’asada (enojada)-.
¡Gher eso me mancaba (faltaba)!; ¡¿Cómo cuedo ir ansina a laborar?!.
– Refugiémonos de la sha’ata (lluvia) primero – me disho la levo (llevo) a mi cazza y ahí cuederé (podré) revisarla meĵor …

Lo que acepté y me acudó (ayudó) a caminar ḥatta su cazza. Cuando entrí me di cuenta de lo sufeada (emaciada) que era, tenía el felejo (la piel) sobre los huesos; y ¡A immá que caimento (negligencia)!; estará enferma – pensé.

B’ada (menosmal) moz metimos a su caza, chapuzeadas (mojadas) las doz. La caza estaba fría como la frigidaire, ba’adema (a pesar de) estábamos a salvo de la cha’ata…

– ¡ Siéntese aquí le voy a traer una toalla!; y voy poner el agua a ferber (hervir) para prepararnos té; voy a traer lo menester (necesario) para curarla.

Ua me sentí y halaquila me mekneo (dio) una tobaĵa (toalla) endiamantada y un albornoz cade que (muy) de espeso; staba ḥazoncito (calentito) que me acobiĵo (abrigo) de lo meĵor. Miri a mi derredor (alrededor) del cuarto que pienso era la sala; staba vazia de muebles gher un divan estaba en un rincón. ¡Que ‘anyyut! (pobreza)! -me dishi- . Endemientras entró su hiĵa y ancendió la estufa de leña y aprontó el té y unas galletas sobre un taifor (mesa bajita). Me quedí mirándola mientras gugleaba (comía) una galleta sin sabor ni reda (sosa). La manceba tendría unos quinze años y una cara de luz del día.

Perdona -la deshi…
– ¿ Te despertamos?….
– ¡No, no!, me alevantí tempero (temprano); ahora tengo que ir a una excursión-.
-¿De la escuela pescudí (pregunte)?-.
– ¡No, no, tengo vacancias contestó- me enmentó (mencionó) que meldaba (estudiaba) en Londres y vivía con su padre.

En esto vino la madre con el menester para hazerme la cura. Cuando terminó me entraron ganas de mear y ella me mostró el retrete. Gher (solo) echí una mirada y me salí sin orinar; ¡Nuncua en mi vida vi una suziedad ansina!. Al pasar vi que el cuarto de al lado staba abierto; y ¡A mi madre que arrevoltina (desorden)!; ¡La guezerá (cantidad) de basura que staba en el, cashas y cashas (cajas)!; había botes vazios de yogurt, leche, quezo, botellas, latas, casuelas, ropa etc…; no había ande (donde) meter un alfiler. ¡Uen keffús (horror)!; las paredes staban ĵeljeadas (ensuciadas) de no se que guiĵdor (barbaridad).

¡Me quedí ‘aĵbeada (sorprendida)!. ¿Sta ez la caza de una dutora?; ¡¿Que who la habra pasado a esta mel’hoka (desgraciada) que no ‘adleaba (arreglaba) su caza?!; y tenía a la niña aquí. Mi corassón s’encoĵio me amanzie (sentí pena) de ellas,; pero no quizí ser metementodo (persona indiscreta) y me quedí callada. Ua las di las gracias y me fi (fui) a mi caza, ya staba ansiozza de orinar y descansar.

Ese día no fi a laburar.

mercedes_dembo

Meredes Dembo Barcessat

Check Also

Las llaves de Sefarad: Una novela de misterio de Javier Bona López sobre la Red Juderías España. Ya en Amazon

Las llaves de Sefarad: El misterio del legado. Una novela de misterio sobre la Red …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.